Miguel Puigserver ha explicado que tras la notificación que han recibido por parte del ejecutivo balear, en la que literalmente se expresa el mandato que serán los consignatarios los responsables de aplicar la ecotasa a los cruceristas que hacen escala en Baleares, existe la duda de si “la figura” del consignatario está o no autorizada a llevar a cabo dicha recaudación, por lo que ha avanzado que en los próximos días la comisión de Consignatarios de Apeam estudiará si legal o administrativamente pueden efectuarla.
Puigserver ha indicado que “en principio” los consignatarios no se oponen a la aplicación de la ecotasa a los cruceros, porque “creemos que todo lo que se haga por el bien de la economía está bien”, pero ha señalado que a la duda de si el consignatario puede ser un agente recaudatorio se suman las dudas existentes correspondientes a si su aplicación en los puertos cuenta con el visto bueno del Ministerio de Fomento y sí los armadores y las compañías de cruceros están por la labor de aceptarla.
El portavoz de los consignatarios ha destacado que la “cuestión no está nada clara” porque ha advertido que si las compañías de cruceros se niegan a la aplicación de la ecotasa habrá que preguntarse si los barcos seguirán o no viniendo a Baleares. Puigserver ha recordado que las compañías programan sus rutas turísticas con dos años de antelación, un aspecto que también hay que tener en cuenta.
En cuanto a la aplicación de la ecotasa a los cruceros, Miguel Puigserver ha apuntado que, hoy por hoy, no conviene hacer declaraciones ni en pro ni en contra habida cuenta, que el “asunto está muy verde y todavía hay que sentarse y hablar, recoger datos, calcular su operatividad y los efectos positivos o negativos que económica y turísticamente puedan tener lugar”.


