La incorporación de estas dos Salvamares a la flota de Salvamento se enmarca en el proceso de actualización de medios contemplado en el Plan Nacional de Salvamento 2010-2018.
Dentro de este proceso ya se adjudicó, en noviembre de 2015, la construcción de otras dos embarcaciones tipo Salvamar, cuya entrega está previsto que se efectúe a lo largo del primer trimestre de 2017.
La incorporación de estas cuatro embarcaciones permitirá sustituir aquellas de mayor antigüedad y obsolescencia dentro de la flota, aunque su destino geográfico definitivo no está aún determinado.
Las Salvamares son embarcaciones de alta velocidad, gran maniobrabilidad y poco calado, apropiadas para actuar en circunstancias en que la rapidez de respuesta juega un papel fundamental.
De 21,50 metros de eslora, alcanzan velocidades superiores a los 30 nudos. Están construidas en aluminio y con borda baja son adecuadas para rescatar náufragos del agua, además de dar remolques y asistencias.
Estas unidades participan en la mayoría de las emergencias atendidas por el servicio de Salvamento Marítimo, gracias a su rápida respuesta y versatilidad, ya sea resolviendo directamente la emergencia o como apoyo a otros medios de intervención.


