Si una palabra puede definir una constante durante estos años de trabajo es «ilusión». Ilusión para llevar adelante una iniciativa llena de esfuerzo y sacrificio. Esta ilusión y emprendimiento que ha convertido a Mallorca en uno de los líderes mundiales del turismo y también del turismo náutico.

Si una palabra puede definir una constante durante estos años de trabajo es «ilusión». Ilusión para llevar adelante una iniciativa llena de esfuerzo y sacrificio. Esta ilusión y emprendimiento que ha convertido a Mallorca en uno de los líderes mundiales del turismo y también del turismo náutico.

Es verdad que Mallorca tiene unas condiciones naturales inmejorables, pero no es menos cierto que gracias a una innegable capacidad emprendedora hemos sabido dotarnos de unas infraestructuras punteras que se han ido adecuando a los requerimientos que nuestros clientes han venido demandando, proceso en el que he tenido el honor de participar, como testigo privilegiado, desde el apasionante proyecto desarrollado por Alcudiamar en el Puerto de Alcudia.

La conjunción de tradición y cultura marinera han permitido forjar unos cimientos donde se han sabido conjugar todos los pilares que conforman un turismo de experiencia en los aspectos recreativos, deportivos, gastronómicos, turísticos, industriales, sociales, culturales y formativos que han convertido las instalaciones náuticas de Baleares en verdaderos clusters de desarrollo económico, que generan progreso, riqueza y bienestar.

Otra de las constantes de estos años ha sido la orientación a la excelencia, el respeto por el entorno, y una apuesta decidida por la calidad, poniendo a las personas como centro de toda nuestra actividad. La orientación al cliente y una permanente preocupación por la innovación, son otros de los elementos que se han tenido que gestionar durante estos años. Innovación que ha tenido que vencer resistencias y trabajar duramente para alcanzar objetivos que al final son indiscutibles.

Además, siempre procurando desarrollar una actividad socialmente responsable con un fuerte compromiso con la sociedad que nos acoge, prestando una especial atención a la náutica social, esencial en Balears, pero también creando infraestructuras para acoger turismo de alto poder adquisitivo, sabiendo evolucionar en los equipamientos cada vez más sofisticados que precisan una constante actualización.

Juventud, ganas, ilusión, constancia, aprender de los errores y creer apasionadamente en lo que uno hace, con la convicción que es lo mejor para la sociedad a la que sirve, representan los ingredientes fundamentales para alcanzar un proyecto de éxito.

Por ello, nuestra actividad económica se ha convertido en un elemento determinante para el desarrollo de una economía industrial de alto valor añadido, con empleos bien retribuidos, por su necesaria especialización, donde la tecnología y la innovación son elementos esenciales. Todo ello enmarcado en una actividad turística de máximo nivel que dinamiza todos los subsectores de la economía y crea un espacio urbano que es disfrutado por clientes, visitantes y residentes mediante una cuidada integración puerto/ciudad. Queda mucho camino por hacer, siempre hay espacio para mejorar. El futuro es nuestro y espero poder seguir formando parte de él.

Noticias relacionadas