Estoy seguro que al escribir su réplica Morell ha gozado afilando su pluma para ridiculizar como tan bien ha hecho afirmaciones tan irrisorias como éstas procedentes de un ecologista y más aún grotescas procedentes de un científico como presume de ser San Félix.
También hace unos días me he hartado de reír al ver un anuncio de la APB en el que literalmente se lee «Ports de Balears amb la ciencia. Cedim al @gobmenorca @GOBMallorca l’accés als fars per als seus estudis#innovació». Vamos a ver APB. El GOB es tan solo una asociación defensora de la naturaleza y, aunque algunos de sus miembros son licenciados o doctores universitarios, no es una institución científica acreditada. Sus investigaciones y estudios no son fiables, pecan de falta de rigor científico. Vamos, que el GOB no está a la altura del Instituto Español Oceanográfico (IEO) ni del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA), por poner dos ejemplos de instituciones cuyas investigaciones van a misa. Por ello, que la APB ceda sus faros al GOB, será por favoritismo o cariño a la asociación pero no por la supuesta calidad y mérito de sus estudios y tampoco por su innovación, desconocidos como son, en este último caso, sus descubrimientos en el ámbito científico.
Pero lo que más me ha gustado es haber leído el reportaje realizado por mi compañero Juan Poyatos y publicado en primicia en la versión en alemán de Gaceta Náutica en la que da cuenta de su hallazgo de la presencia de cianobacterias con su característico color rojo en la playa de Ciudad Jardín, donde el Ayuntamiento de Palma vierte al mar las aguas de una de sus dos megadepuradoras y que al hacerlo ha contaminado el fondo marino de la zona con tan alta cantidad de fosfatos y nitratos que ha matado una extensa pradera de posidonia. Lo que constata, de una vez por todas, que la regresión y desaparición de esta fanerógama marina en Baleares está causada principalmente por los vertidos de aguas residuales no depuradas o a medio depurar como lleva tiempo denunciando este periódico. Un magnífico trabajo periodístico el que Poyatos ha llevado a cabo. Enhorabuena colega.
Y para ver que esto es así y que aquí en Baleares lo de la protección del Medio Ambiente es puro camelo, revelarles que a mediados de mes un político del PP se le ocurrió solicitar en el Parlament que el dinero de la ecotasa se dedicara íntegramente a pagar las infraestructuras hidráulicas (tuberías, depuradoras, desaladoras y balsas de recogida de pluviales) que necesitan las islas y que nada más sentarse fue duramente increpado por los podemitas, pidiendo por el contrario que dicho dinero se destinara a subir el sueldo de los docentes, a formación de empleo o a gastos sociales. Todos ellos destinos muy loables pero que nada tienen que ver con la premisa constitucional del impuesto: paliar el daño medio ambiental que sufren las islas.
Para terminar, una pregunta: ¿Saben ustedes cuántas oficinas oficiales, altos cargos y funcionarios de Medio Ambiente hay en Baleares? Pues bien, hagan cuentas. Solo les recuerdo que de menor a mayor entidad se duplican en competencias y que en Baleares tenemos cuatro administraciones públicas: la Estatal (delegación ministerial), la Autonómica (Conselleria), la Insular (cuatro consells con una conselleria cada uno) y la Municipal (67 municipios con sus correspondientes 67 concejalías). Mis felicitaciones a quienes lo descubran.

