Si bien los barcos símicos son de muy diverso tipo y forma y tienen su origen en la inteligencia naval para localizar los fondos marinos y buscar submarinos enemigos (Suecia fue pionera en ello), su tecnología acústica pronto fue utilizada por todos los países costeros para prevenir el comportamiento de los maremotos y averiguar si sus litorales poseían o no grandes bolsas de gas o de petróleo. Y en estos últimos casos, si se encontraban, escoger el mejor sitio para ubicar las plataformas marinas de extracción si las bolsas tienen un contenido económico rentable.
Aquí en la imagen aparece el Ramform Titan, cuya peculiar forma de delta del casco le ha hecho famoso en todo el mundo. Conocido en España porque, recién botado, fue el barco encargado de investigar si el fondo submarino del sur de las Canarias era o no rico en este tipo de bolsas naturales, su perturbadora presencia, por lo que hacía y por su imagen, parecida a la de barco partido por la mitad, durante los dos últimos años llamó mucho la atención en los puertos de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife.
Construido en Nagasaki, para una compañía noruega (PGS), el barco tiene 104 metros de eslora y 70 metros de manga en su popa, desde donde despliega una gran malla cables de hidrófonos que alcanza varios kilómetros. Contrariamente a lo que puede parecer, la estabilidad del barco es superior a la de los barcos longitudinales. Lleva tres hélices y su calado es de 6,4 metros y su peso de 20.637 toneladas brutas.. El Ranform Titan es el primero de una serie de cuatro barcos gemelos encargados por la misma firma naviera. El segundo ya tiene nombre: Ramform Atlas. Los barcos tienen una autonomía de 150 días y su tripulación está formada por 80 personas. En proa llevan un helipuerto y en su interior están equipados con todas las comodidades y una cancha deportiva de 225 metros cuadrados.


