Golpeado por ráfagas salvajes de 60 nudos de viento (111 km/h), el Foresight Natural Energy de Conrad Colman perdió ayer el pasador del estay del génova (J1, gran vela de proa) y estuvo volcado un par de veces. Por poco el neozelandés Conrad Colman (9º) pierde el mástil, pero está recuperando fuerzas a la espera de unas condiciones menos violentas. Tan pronto como el tiempo se lo permita, deberá subir al mástil para llevar cable y tratar de poner un pasador de repuesto en la amura de cubierta. En estos momentos navega con un rumbo seguro con vientos del sur de 25 nudos… a 1.700 millas de Cabo de Hornos.
El suizo Alan Roura (13º) también vivió momentos difíciles. La Fabrique golpeó un OFNI (objeto flotante no identificado) rompiendo el timón de estribor y sufriendo una importante vía de agua. "Me estaba hundiendo lentamente. El agua empezó a filtrarse por donde podía". El más joven de la regata, con fuerza y valor, ha logrado poner un timón de respeto con 45 nudos de viento. Alan se ha fijado una meta: llevar el barco a buen puerto hasta Les Sables d'Olonne.
Por su parte, el español Didac Costa (15º), a bordo del One Planet One Ocean, detectó un agujero en la vela mayor, la cual no podrá reparar hasta después de la borrasca que le espera hoy. En cuanto a Sébastien Destremau, está amarrado a una boya en Esperance Bay, en Tasmania. El navegante francés ha podido subir al mástil del Techno First-faceOcean. Deberá reparar una cruceta con los medios que tiene a bordo. En 36 horas el patrón francés debería reemprender su marcha.
.s1El juego sigue abierto para los líderes. "Vamos a sacar la calculadora después de las calmas ecuatoriales” decía esta tarde el patrón del Banque Populaire VIII, que empieza coger los alisios frente a Brasil. Alex Thomson (Hugo Boss), casi 180 millas por detrás, todavía ciñe dando bordos antes de poder coger los alisios y acelerar. La situación es más difícil para el británico en este momento, pero el muro sin viento de las calmas ecuatoriales podría repartir nuevas cartas, o al menos reducir la distancia entre ambos. También hay que fijarse en un Jérémie Beyou (Maître CoQ) (3º) en buena forma y que continúa acortando su desventaja, ahora a 470 millas de Thomson.
Un trío reformado
Jean-Pierre Dick (StMichel-Virbac) apenas ha podido aguantar a Yann Eliès (Queguiner – Leucémie Espoir) y a Jean Le Cam (Finistère Mer Vent), hoy los más rápidos de la flota, que navegan a 23 millas de distancia. Los dos veteranos van a la caza del cuarto puesto, a menos de 38 millas del ‘foiler' de Dick. Se espera toda una carrera de velocidad entre los tres competidores, inmersos en un viento del Nordeste de 20 nudos.
“La clasificación es algo anecdótico. Somos un grupo con el objetivo de llegar a Les Sables d'Olonne, así es más seguro cruzar el Pacífico así. El objetivo último es terminar la regata. Una Vendée Globe se gana o se termina”, comentaba ayer Fabrice Amedeo (Newrest-Matmut). Los navegantes del Pacífico Sur sufren sucesivas borrascas, al igual que el grupo comandado por Eric Bellion (CommeUnSeulHomme).Viven el día a día. Cabo de Hornos está todavía lejos. De Les Sables d'Olonne ni hablamos…


