“Pasado Cabo de Hornos se me acumuló el trabajo- ha señalado el regatista español- el viento encalmó y aproveché para tratar de reparar las velas grandes en cubierta. Allí vi que el MDTK (gennaker de viento) ya no tiene reparación posible y me centré en el FRO (código cero fraccionado). Por la noche estuve totalmente parado, avanzando sólo por la corriente. En el estrecho de Le Maire, entre Tierra del Fuego y la Isla de los Estados, incluso con el barco cruzado 90 grados, avanzaba a buen rumbo. Para un navegante del Mediterráneo siempre resulta curioso”.
“Antes pasé un par de chubascos y luego despejó. Un cielo impresionante (es lo más al Sur que se puede estar en la Vendée Globe). El amanecer también ha sido espectacular. Son parajes realmente salvajes. Las islas son montañosas y estoy rodeado de aves marinas y peces”, ha explicado Costa.
El catalán no puede relajarse demasiado pues Romain Attanasio (Famille Mary – Etamine du Lys) está tratando de alcanzarle. En su barco de 1998, el ex Whirlpool de Catalina Chabaud, el infatigable patrón se exprime en este ascenso del Atlántico para atrapar al barcelonés Didac Costa, que navegaba ayer 100 millas por delante de Romain y conoce de memoria su barco del año 2000, el antiguo Kingfisher Ellen MacArthur (segundo de la Vendée Globe 2001-02).
.s1 El patrón del One Planet Once Ocean ha reconocido que doblar Cabo de Hornos (el pasado viernes día 20) “es la mejor inyección de moral para afrontar el mes que queda por delante antes de llegar a Les Sables d’Olonne”.
“Dejaré las Malvinas al Este con la idea de ganar todo el Norte posible para cuando me alcance el frente de la próxima borrasca, en poco menos de dos días. De esta forma evitaré la zona de mayor viento y navego con rumbos cerrados, más adecuados para las velas de las que dispongo ahora. Si todo va bien ésta debería ser la última borrasca que coja en el Sur”, ha añadido Costa.
Por lo que respecta al resto de la flota, hoy mismo se espera la llegada de Jérémie Beyou, patrón del Maître CoQ, que completará el podio de esta Vendée Globe. Por detrás de él, a más de 600 millas de la llegada, navegan Jean-Pierre Dick, Yann Eliès y Jean Le Cam que se jugarán la cuarta plaza final.


