Las esperanzas de salvar la temporada de turismo náutico de 2020 se han esfumado con la publicación de la orden del Ministerio de Sanidad que obliga a las personas procedentes del extranjero a guardar una cuarentena de 14 días. En virtud de esta norma, que entará en vigor el 15 de mayo y se prolongará “durante la vigencia del estado de alarma y sus posibles prórrogas”, los turistas que lleguen a España deberán confinarse “en su domicilio o alojamiento” por espacio de dos semanas, pudiendo salir únicamente para “comprar alimentos, productos farmacéuticos o de primera necesidad”, acudir a citas con el médico o por causas de “fuerza mayor o situación de necesidad”.
El Gobierno se guarda además la facultad de vigilar a los turistas para comprobar que cumplen con la cuarentena, y las agencias de viajes y turoperadores deberán informar a sus clientes de las restricciones vigentes para ellos en nuestro país.
José María Jiménez, presidente de la Comisión de Chárter Náutico de la patronal APEAM, ha descrito la orden del Ministerio de Sanidad como el “sellado de las sepultura de la campaña turística de 2020”, y en particular para el turismo náutico.
“Se acabó el chárter, así no hay nada que hacer”, ha asegurado esta misma mañana desde la estación Lonja Marina Chárter, la más grande de España, cuya flota permanece amarrada desde el pasado mes de marzo.
Jiménez tenía esperanza de que una relativa apertura turística permitiera salvar la temporada, ya que numerosos clientes extranjeros, principalmente alemanes, habían mostrado su intención de viajar a Mallorca para embarcarse en cuanto se abriera el espacio aéreo. “Nadie se va de vacaciones para estar 14 días encerrado en un hotel o en una casa. No se acaba de entender que pueda venir un barcelonés o un madrileño, pero no un señor de Hamburgo”, lamenta Jiménez.
El charter náutico es una de las actividades náuticas con un mayor efecto expansivo y su parón tendrá efectos sobre el tránsito de los puertos deportivos y clubes náuticos, que de momento siguen pagando tasas y cánones como si la pandemia no les estuviera afectando.
El presidente de las empresas de chárter agradece las campañas de apoyo al consumo local de embarcaciones de alquiler, que se espera puedan soltar amarras en la Fase 2, pero ve difícil que las economías medias nacionales se puedan permitir contratar servicios turísticos de cualquier tipo después de un mes y medio de confinamiento y ante un panorama “muy incierto”.


