Las empresas turísticas pretenden recuperar cuanto lo antes posible la actividad de los cruceros pero, para hacerlo con seguridad, estaban esperando la publicación de la guía COVID-19 elaborada por Healthy Gateways, que contiene los protocolos que deberán seguir los operadores de estas embarcaciones y los puertos.
Este documento, elaborado por la Alianza Europea de Salud Pública cofinanciada por la Unión Europea, se basa en la situación actual de la pandemia y se revisará según sea necesario en función de la situación epidemiológica. La guía proporciona una lista de medidas para reducir el riesgo de COVID-19 en el barco, durante el viaje en crucero, embarque y desembarque, y las medidas de respuesta ante posibles casos de COVID-19 entre los viajeros. Además, las líneas de cruceros deberán tener en cuenta las políticas nacionales de aceptación de turistas, normativas en las fronteras y en los puertos.
La guía recomienda un reinicio gradual en las operaciones, con itinerarios más cortos y limitación en el número de escalas y, como requisito previo, señala la posibilidad de realizar tests para COVID-19 a bordo o en tierra, la formación de la tripulación y el compromiso de informar inmediatamente de cualquier posible caso.
Los barcos deberán poder aislar individualmente al 5% de los pasajeros y al 5% de la tripulación a bordo cuando no sea posible desembarcar, a aquellos que necesiten ser puestos en cuarentena. Según la guía, no se exigirán certificados médicos a las personas mayores o las personas con problemas de salud, pero cualquier persona mayor de 65 años o con enfermedades crónicas deberá consultar a su médico para evaluar si es aconsejable que realicen un viaje.
El documento sugiere organizar las actividades o servicios según el grupo de edad, de este modo, las personas mayores se mantendrán alejadas de los demás grupos. Se recomienda el uso de mascarillas específicamente en el embarque, trayectos en autobuses, caminar por pasillos estrechos, ascensores, visitar las instalaciones médicas y en los botes salvavidas.
Se recomienda eliminar cualquier artículo que no se pueda limpiar y desinfectar entre ocupaciones, así como evitar todas las operaciones de autoservicio de alimentos. Se deben alentar las reservas, pedidos y compras online, así como el uso de tarjetas sin contacto para los pagos.
Se desaconseja el funcionamiento de las piscinas cubiertas, el número de bañistas debe ser limitado y las bañeras de hidromasaje pequeñas deben ser utilizadas por solo aquellos que comparten camarote.
Antes de reanudar las operaciones, las líneas deberán realizar tests a la tripulación que se encuentra a bordo, así como a la tripulación entrante. Además, deberían realizarles pruebas periódicas a intervalos regulares, así como controles diarios de temperatura.
PASO IMPORTANTE
La Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA), que ha participado de forma activa en el desarrollo de esta guía, considera que la publicación de la EU Healthy Gateways es un paso importante en la posible reanudación del sector de los cruceros en Europa.
Los miembros de CLIA prevén que la reanudación de operaciones se hará de forma gradual y la vuelta completa a la actividad dependerá también de una variedad de factores que incluyen acuerdos internacionales, nacionales y/o locales, el estado de propagación de la COVID-19 en lugares específicos y avances en detección, tratamiento y prevención.


