SUCESOS
El cuerpo de Garfella apareció a 92 metros de profundidad
La Guardia Civil utilizó un robot para izar el cadáver hasta una cota más segura en la que pudieron intervenir sus buceadores. La policía judicial investiga las causas del accidente

La Guardia Civil utilizó un robot para izar el cadáver hasta una cota más segura en la que pudieron intervenir sus buceadores. La policía judicial investiga las causas del accidente

La Comandancia de la Guardia Civil de Palma ha emitido hoy un comunicado de prensa donde explica cómo se desarrolló la operación de rescate del buceador Fernando Garfella Palmer, desaparecido el pasado domingo cuando buceaba a gran profundidad, al parecer a la búsqueda de un pecio de alto valor histórico y patrimonial, en aguas próximas a Cala Estellencs.

La nota oficial señala lo siguiente:

La Guardia Civil procedió el día de ayer (martes, 11 de agosto ) al rescate del cuerpo del buceador desaparecido el pasado día 9 de agosto en aguas de la costa de la isla de Mallorca.

El pasado día 9 de agosto se recibió un aviso en el que se comunicaba una situación de emergencia de unos buceadores, por lo que se activó al Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (Geas) de Mallorca.

Llegados al lugar, los especialistas comprueban que se había evacuado a un buceador con síndrome de descompresión al intentar rescatar a otro que se encontraba en el fondo desde hacía varias horas.

Los Geas llevaron a cabo un primer reconocimiento en el que marcan la zona de trabajo y confirman que en la misma hay más de 80 metros de profundidad, por lo que se decide activar a la Unidad de Buceo Profundo de la Guardia Civil, trasladándose a la isla un oficial y diez agentes procedentes de Madrid y de otras comunidades.

Mientras un grupo de agentes preparan y organizan todo el material necesario para el buceo a esas profundidades, otro grupo continúa trabajando en la zona, alcanzando una cota de 80 metros con una cámara, constatando que la visibilidad es nula.

Posteriormente se cuenta con el apoyo de un robot submarino, para el rastreo del fondo, descartando la primera zona de trabajo decidiendo intervenir en otra próxima a esta.

El día de ayer, tras varias horas de trabajo se localiza a una profundidad de 92 metros el cuerpo del buceador. Debido a la profundidad a la que se encontraba se decide, para evitar los riesgos que conlleva el trabajo a esas profundidades, intentar la extracción con el brazo del robot, consiguiendo elevar el cuerpo a una profundidad de más seguridad, en donde es recogido por los guardias civiles que lo trasladaron hasta la superficie sobre las 18’30 horas.

Una vez en el puerto, el equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil inició las diligencias para el esclarecimiento de los hechos y se realizó el levantamiento judicial del cadáver.

La Guardia Civil agradece la colaboración de las empresas y particulares que han aportado medios y capacidades para la consecución de este servicio

La Guardia Civil aconseja a todas las personas que realicen el deporte del buceo, que cumplan con las normas establecidas en el Real Decreto 550/2020 de 2 de junio por el que se determinan las condiciones de seguridad de las actividades de buceo.

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