Todos los clubes náuticos de Baleares situados en la zona de competencia autonómica podrán ampliar sus concesiones a 35 años. La medida está contemplada en la Ley de Puertos de Baleares, cuya modificación de 2014 aumentó en 5 años el período máximo de ocupación del espacio público para armonizarse a la Ley de Puertos del Estado.
Algunas instalaciones cuyo título concesional ha sido renovado con posterioridad al citado cambio legal ya disfrutan de adjudicaciones por el período máximo, mientras que las restantes tienen que realizar los trámites para adaptarse a la nueva situación.
Según explica Rafael Palmer, gerente de la Asociación de Clubes Náuticos de Baleares (ACNB), la ampliación requiere renegociar los cánones de ocupación, que se encarecen dentro de parámetros «en principio asumibles» y ser ratificada por acuerdo de la asamblea de socios de cada club.
«La ACNB entiende que se trata de una medida beneficiosa para los clubes, dado que las condiciones generales son buenas, pero cada entidad es soberana de decidir si amplia o no su concesión», explica Palmer, quien recalca que «la aplicación de esta modificación de 2014 afecta a los clubes autonómicos que ya se han adaptado a la Ley de Puertos de Baleares y, por desgracia, no resuelve las concesiones de los náuticos bajo jurisdicción de Puertos del Estado ».
En este caso, los clubes de la ACNB se encuentran inmersos en procesos de ampliación de sus concesiones por diferentes periodos (Palma, Ibiza y Portitxol) o han sido desalojados de sus antiguas instalaciones (tal es el caso el Marítimo de Mahón y el Club Marítimo del Molinar).
La ACNB jugó un papel fundamental en la negociación que hace seis años desembocó en la actualización de la ley balear, aprobada inicialmente por el Parlament en 2005. «Aunque es una norma que ha garantizado la permanencia de los clubes náuticos y, por ende, de la náutica social en las islas, había algunos aspectos mejorables; no sólo la armonización de los periodos máximos de concesión, sino también la normativa que regula el abandono de embarcaciones en los puertos deportivos y otras cuesiones que inciden en la operativa diaria de las instalaciones náuticas», apunta Palmer.
En los distintos foros convocados por los clubes náuticos españoles, bajo el auspicio de la Confederación de Asociaciones de Clubes Náuticos (CEACNA), se ha considerado la Ley de Puertos de Baleares como un ejemplo de eficiencia y garantía de paz entre los diferentes concesionarios. Otras normativas regionales, como la valenciana, han puesto en serio peligro la supervivencia de los clubes como entidades sociales y deportivas sin ánimo de lucro, que se han visto abocados a competir en concursos abiertos frente empresas mercantiles y fondos de inversión sin que se tenga en cuenta ni su labor ni su legado.
«Una vez que se cierre el capítulo de las ampliaciones de concesión, sea cual sea la decisión de cada club, se puede decir que quedan resueltos los aspectos fundamentales del sector portuario en el área de competencia del Govern, aunque queda mucho trabajo por hacer en otros temas que también son importantes », admite el gerente y asesor jurídico de la ACNB.



