Los ciclos olímpicos son cada cuatro años y, en consecuencia, la World Sailing estipula en sus reglamentos que seis años antes de los juegos elige las disciplinas que participarán y cuatro años antes del evento, las clases que van aparejadas. Como ejemplo, el doble femenino es el 470 y el individual masculino es el Laser.
La pregunta es, ¿qué está pasando ahora?. El aplazamiento de un año de Tokio y la adjudicación de clases para Paris nos ha llevado a que por primera vez en la historia las clases Olimpicas se hayan multiplicado. Ahora mismo tenemos Finn que desaparecerá tras Tokio, 470 en dobles, que también se elimina, RSX en tablas, Laser Estándar y Radial, 49er y 49er FX, Nacra. Todas estas clases han visto alargada su vida un año mas.
En Paris tendremos windsurf (hombres) en iFoil, windsurf (mujeres) en iFoil, Dinghy para una persona (hombres) en Laser, Dinghy para una persona (mujeres) en Laser Radial, Skiff (mujeres) en 49erFX, skiff (hombres) en 49er, kite (mixto) en Formula Kite, dinghy para dos personas (mixto) en 470, multicasco para dos personas (mixto) en Nacra 17 y crucero quillado (monocasco) para dos personas (mixto) offshore.
Esto nos lleva a alagar los ciclos de preparación de nuestros regatistas que ya debían de haber terminado en Tokio y regalarnos unas medallas, que falta nos hace en nuestro deporte, y un ciclo corto de tres años para los que se han subido a las nuevas clases, en las que algunos ya están compitiendo.
¿Qué planes tienen nuestros olímpicos después de los inciertos Juegos de Tokio?, ¿se pasarán a las nuevas clases?, ¿abandonarán su campaña si ven que su clasificación es incierta?, si se suspenden los JJOO, ¿están preparados para alargar su ciclo tres años más?
Se abre un mar de preguntas con multitud de variables. No creo que si se suspenden los Juegos de Tokio siguan las mismas clases hasta Paris y eso seria una amarga despedida para el Finn.
Entre las clases nuevas la mayoría son mixtas porque World Sailing tiene un acuerdo con el COI para incrementar el número de medallas femeninas sin aumentar el número de deportistas.
¿Se merece esto la vela? Bueno creo que el peso femenino en nuestro deporte es tan grande que se debería aumentar el número de clases y no un apaño como este.
Hay clases como el Crucero que son un guiño a la organización y a la profunda tradición francesa en la vela. Me parece que está categoría tendrá una corta vida y suena a que será como el Yngling, que fue efímera, o el Elliot cuya presencia fue visto y no visto.
Mientras tanto, hay una pregunta que sigue sin respuesta: ¿en qué clase olímpica podrán navegar los regatistas físicamente de gran tamaño o ya de una cierta edad? Ojo, Santi Lange es una excepción.
Todos los deportes han encontrado un hueco para estos casos, sin ir mas lejos los velocistas de atletismo acaban siendo medio y largo fondistas. Veremos que futuro le depara con estos cambios al deporte que, según el COI, es el más caro del programa.


