Los navegantes consideran que el Govern está tratando de limitar el fondeo de las embarcaciones “por razones políticas” y remarcan que restringir el uso de ancla en fondos de arena no responde a motivos medioambientales ni existen informes técnicos que lo respalden.
Las restricciones al fondeo sobre arena se abordaron ayer en la Balearic Yacht Show, la primera feria náutica virtual de las Islas Baleares, en una mesa redonda en la que participaron Gabriel Dols, presidente de ADN Mediterráneo, y Jaime Darder, presidente de la Asociación de Navegantes de Recreo (ANAVRE), moderada por José Luis Miró, subdirector de Gaceta Náutica.
La Conselleria de Medio Ambient del Govern balear ha presentado un proyecto de gestión para el Levante de Mallorca que, en caso de aprobarse, impedirá largar el ancla sobre arena a barcos de más de 16 metros y prohibirá el fondeo de embarcaciones de chárter, sea cual sea su eslora, en algunos puntos del litoral, como es el caso de Cala Mondragó.
Todas las asociaciones náuticas y de navegantes han presentado alegaciones contra este borrador de normativa por considerar que es “ilegal” e incoherente con la actitud que la administración ha mantenido durante años en relación a los vertidos de aguas residuales y a su innegable impacto sobre el medio ambiente.
Sin embargo, durante el pasado mes de mayo, en pleno confinamiento, el Consell de Govern aprobó una medida idéntica para toda la costa de Formentera, donde de hecho ya no se puede fondear con ancla sobre arena si el barco supera la eslora de 16 metros y la profundidad es inferior a 15 metros.
Jaime Darder ha señalado que “no hay razones de peso para limitar las actividades relacionadas con la náutica” y ha puesto de manifiesto que todas las prohibiciones que aprueba el Govern van encaminadas al fondeo de embarcaciones, mientras que obvian los dragados o los vertidos contaminantes de las depuradoras.
El presidente de ANAVRE ha afirmado que la actitud de la Conselleria de Medi Ambient obedece “a un tipo de ideología, pues se da voz a entidades proteccionistas y no se escucha a navegantes ni a empresas del sector náutico”.
Darder ha recordado que el Govern ha ido cambiando de parecer con los diferentes borradores del Decreto de la Posidonia y ha remarcado que la Conselleria de Medi Ambient está invadiendo competencias del Estado en materia de costas y también de Ports IB, que depende de la Conselleria de Movilidad.
Gabriel Dols cree que las últimas medidas aprobadas por el conceller Miquel Mir “criminalizan al sector náutico” y ha afirmado que la limitación al fondeo en arena en el Levante de Mallorca y en Formentera ha sido poco transparente porque se ha llevado a cabo “con nocturnidad”. El presidente de ADN Mediterráneo aprueba las sanciones para quien fondee mal de forma intencionada pero reclama que no se mire hacia otro lado con los vertidos.
En ese sentido, Dols ha remarcado que si la intención de la Conselleria de Medi Ambient fuese proteger la posidonia no habría dejado de lado el problema de los vertidos y ha echado en falta la opinión de las asociaciones ecologistas sobre los daños detectados por el Seprona que apuntan a la pérdida de 205 hectáreas la posidonia a causa de los vertidos de la depuradora de la empresa municipal de aguas de Palma (EMAYA).
Los navegantes lamentan que hasta ahora los responsables políticos no se hayan mostrado dialogantes, pues como ha señalado Gabriel Dols el Govern abre procesos de participación ciudadana que “no son más que una operación de maquillaje” porque no tienen en cuenta las alegaciones que no les interesan ni los dictámenes del Consell Consultiu que les son desfavorables.


