El flotador es el elemento que más rápidamente caduca en una neumática o semirrígida, principalmente por su exposición directa al sol y a la intemperie. Bien mantenido, puede durar en perfectas condiciones más de una década, pero tarde o temprano necesitará reemplazarse. La legislación indica que las embarcaciones con esloras a partir de seis metros deben pasar una ITB (Inspección Técnica de Barcos) periódica cada cinco años como máximo, y un daño severo en el flotador puede suponer motivo de rechazo. Su sustitución a tiempo garantiza superar la inspección y despreocuparse al menos durante un lustro.
La operación de cambio de flotador requiere la combinación de manos expertas y materiales de calidad para garantizar que nuestra embarcación recupera el aspecto, la seguridad y el rendimiento de cuando salió de fábrica. Con la apertura de su delegación balear en STP Shipyard Palma, el grupo internacional Vanguard Marine aporta el servicio profesional de cambio de flotador a través de su firma especializada Retubing.

CUALQUIER MARCA Y MODELO
El flotador se confecciona directamente en la fábrica de Vanguard Marine utilizando los mismos procesos, materiales y expertos que trabajan en la fabricación de los modelos de la gama Vanguard. Literalmente, la calidad es exacta a la de los flotadores que montan las semirrígidas Vanguard, astillero avalado por las cuatro décadas de experiencia de su equipo técnico y más de 60.000 flotadores entregados en todo el mundo.
La base de datos de Retubing incluye referencias que cubren prácticamente todo el mercado presente y pasado de neumáticas y semirrígidas en sus diferentes marcas y esloras. En caso de no disponer de la referencia exacta, la firma cuenta con la tecnología necesaria para replicar cualquier modelo y garantizar un ajuste milimétrico. Retubing fabrica en los tres materiales existentes (PVC, neopreno Hypalon y PU poliuretano) con ilimitada capacidad de personalización en colores y accesorios (anillas metálicas de inox con cabo relingado, válvulas de sobrepresión, asas, antideslizantes, paños de refuerzo,…). Retubing no sólo ofrece una segunda vida para la semirrígida, sino también la posibilidad de mejorarla con todo tipo de complementos.

A DOMICILIO, DESDE LA FÁBRICA
El procedimiento para solicitar un Retubing es muy sencillo: El cliente indica la referencia exacta de su embarcación y el equipo de la delegación balear de Vanguard Marine se encarga del resto con un servicio llave en mano. Si el modelo se encuentra dentro del catálogo de flotadores Retubing, simplemente se solicita su fabricación; en caso contrario, se desmonta el flotador original y se envía a fábrica para ser replicado. El servicio Retubing incluye desmontaje del flotador antiguo, revisión completa del casco para reparar posibles daños, limpieza a fondo y montaje del flotador nuevo.
El montaje final se realiza en el centro Retubing de Palma siguiendo el proceso de ensamblado que se utiliza durante la fabricación de una embarcación nueva, con las mismas colas, los mismos materiales de unión y los mismos protocolos para garantizar un resultado óptimo. El resultado es una embarcación como nueva, con la misma garantía que cuando salió del astillero, pero por una porción de su precio original.
Más información, en www.retubing-ribs.com


