El pasado mes de noviembre se celebró el Balearic Yacht Show, un salón náutico virtual en el que participaron cerca de un centenar de empresas nacionales. En este foro se señaló la falta de formación específica como el principal inconveniente con el que se encuentran los jóvenes de Baleares a la hora de acceder al mercado de trabajo del sector náutico en las islas.
Con el objetivo de paliar este déficit, el Govern anunció en verano de 2017 la creación de un nuevo centro formativo especializado en el sector náutico que contará con 400 plazas y estará ubicado en las antiguas cocheras de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) en el polígono de Son Castelló de Palma. La promesa de este equipamiento de formación profesional fue realizada por la presidenta del Govern, Francina Armengol; el entonces vicepresidente, Biel Barceló; el conseller de Trabajo, Iago Negueruela; y el alcalde de Palma, José Hila.
Han pasado tres años y medio y el antiguo edificio mantiene el mismo cartel que anuncia el futuro centro pero no se ha realizado ninguna otra actuación en el mismo. De hecho, en este periodo de tiempo las antiguas cocheras de la EMT se han ido degradando y la fachada presenta numerosas ventanas rotas y un variado muestrario de graffitis.
Desde la Conselleria de Model Econòmic, Turisme i Treball, responsable de impulsar esta iniciativa a través del SOIB, aseguran que el proyecto, que debía estar en funcionamiento a finales de 2018, sigue en pie y que está a punto de iniciarse la licitación de las obras de construcción. Si finalmente se confirma, el Govern estima que el primer curso lectivo será el de 2022/23. Lo cierto es que los retrasos se acumulan uno tras otro, pues el Ejecutivo autonómico aseguró en febrero de 2020 que las obras se iniciarían en septiembre del pasado año. De momento, ni rastro.
El departamento que dirige Iago Negueruela señaló que el motivo del retraso en el inicio de la reforma ha sido el mal estado en el que se encontraba el edificio y el hangar donde se ubicaba la EMT. Pese a todo, defiende la elección de este lugar pues dispone de «mucho espacio para poder instalar todos los talleres específicos para abarcar temas de electrónica, de chapa y pintura, de madera…, y es de accesibilidad fácil». El centro ofrecerá más de 40 acciones formativas divididas en certificados profesionales de reparación de embarcaciones, grados de FP reglada y titulaciones de Marina Mercante
La dotación económica no debería ser un problema para la puesta en marcha del proyecto, calificado en 2017 por Iago Negueruela como «uno de los estratégicos de legislatura», ya que el Govern anunció que se financiaría con el Impuesto de Turismo Sostenible y que supondría una inversión total de 4,8 millones de euros. En todo caso, Treball asegura que la demora producida no ha supuesto ningún incremento de los costes del proyecto. Al margen de la construcción, lo que sí ha tenido un coste son los 15.000 euros mensuales que el Govern ha tenido que pagar a la EMT desde septiembre de 2018 por el alquiler de este edificio que ha estado cerrado a cal y canto. La demora imprevista ya ha costado a las arcas del Govern cerca de medio millón de euros en rentas sin que se haya podido obtener ningún provecho.


