“Debemos tomar buena nota de la iniciativa de los clubes náuticos y elaborar un estudio conjunto sobre el impacto del sector en la economía de Baleares”. Alex Casares, presidente de la Asociación para el Desarrollo Náutico de Empresas y Autónomos (ADNEA), aboga por cifrar con rigor el porcentaje del PIB de la comunidad autónoma que le corresponde al conjunto de la náutica de recreo.
“Los náuticos nos han marcado el camino sobre cómo presentarnos antes la sociedad y las administraciones. Si su actividad representa casi el 2% del Producto Interior Bruto, como ha demostrado la Universidad de Baleares, es lógico pensar que el peso sumado de toda la náutica, incluyendo mantenimiento, el chárter, la venta de embarcaciones y otras empresas, debe ser inmenso, incluso más alto de lo que suponíamos”, apunta Casares, partidario de formar una gran alianza sectorial que defienda la actividad empresarial y luche por concienciar a los poderes públicos de la importancia del sector náutico.
La asociación integrada en la patronal PIMEM considera que el paso dado por los clubes náuticos –que la semana pasada presentaron un concienzudo estudio sobre su actividad elaborado por el Departamento de Economía y Empresa de la UIB– debería ser un ejemplo a seguir por el resto de subsectores. “En estos momentos en que se está viendo la necesidad de apostar por nuevos modelos es muy importante que las empresas náuticas sepamos qué representamos para la sociedad balear. Si hemos llegado hasta aquí sin apenas apoyos institucionales, qué no seríamos capaces de hacer con la consideración política que sin duda nos merecemos”, agrega Casares.
Para ADNEA, una de las asignaturas pendientes del sector es, precisamente, gozar de un amplio reconocimiento social, algo a lo que no contribuyen “ciertas actitudes que pretenden criminalizar a los navegantes”.
La alianza sectorial demanda por esta asociación no debería, en dicho sentido, implicarse exclusivamente en la defensa de las empresas, sino también en la de los derechos de los usuarios del mar: “Hay que estar muy atentos a las inquietudes de las asociaciones que les representan, pues son el eslabón principal de nuestros negocios. Sin navegantes no hay industria náutica y las cortapisas a la libre navegación son un problema de todos, incluidos los empresarios”.


