Baleares es una de las grandes potencias nacionales del deporte de la vela. En sus aguas se han forjado dos campeones olímpicos y otros muchos mundiales, y se celebran anualmente algunas de las mejores regatas del Mediterráneo. En los últimos años ha conseguido liderar los rankings de las principales clases infantiles y juveniles. También ha sido cuna de grandes dirigentes, como Jaime Enseñat Velasco, precursor del Princesa Sofía y de la Copa del Rey y uno de los máximos valedores de la vela española en el ámbito internacional. Sus clubes náuticos se cuentan, asimismo, entre los mejores de España.
Sin embargo, las islas no han tenido nunca a un presidente de la Real Federación Española de Vela, un hecho sin duda anómalo al que Javier Sanz, madrileño de nacimiento pero mallorquín de adopción, se ha propuesto poner remedio.
A falta de pocas horas para la celebración de la votación decisiva, el ex presidente del Real Club Náutico de Palma y del Comité Organizador de la Copa del Rey lo tiene todo de cara para imponerse a su único rival, el valenciano Pepe Martínez, al que aventaja en el recuento de avales (69 frente a 62). Sanz cuenta a priori con el apoyo de los estamentos nacionales: deportistas de alto nivel, jueces y técnicos; ningún presidente anterior ha conseguido ganar sin asegurarse estos soportes. También le han brindado su favor una mayoría de federaciones territoriales.
Pero el candidato balear, quien fuera vicepresidente de la RFEV en los pimeros años del mandato de Julia Casanueva y al que se considera de manera unánime responsable del saneamiento de las cuentas federativas, no quiere vender la victoria por adelantado: «Es cierto que vamos por delante, somos muy optimistas, pero lo que importa es llegar el primero a la meta y eso no se sabrá hasta después de la votación; el voto es secreto y debemos respetar la voluntad de los 117 asambleístas», asegura Sanz, quien promete «dedicación exclusiva» si es finalmente elegido: «Esta federación es muy seria como para ocuparse de ella en los ratos libres».
Su proyecto lleva la marca de su gestión en el RCNP: aumento de ingresos y recursos propios, profesionalización, apoyo al deportista federado (con independencia de la categoría y condición), impulso de la cooperación con las federaciones regionales y digitalización.
«La gente de la vela me conoce por mi trabajo en el Náutico de Palma y en la federación, y sabe que cuando me meto en algo es con un compromiso absoluto. Estoy en un momento de mi vida en que puedo aportar toda mi experiencia y esfuerzo a la vela y espero contar con el apoyo de la asamblea».
La decisión, en manos de 117 asambleístas
El presidente de la Real Federación Española de Vela (RFEV) es elegido por 117 asambleístas que representan a clubes náuticos, deportistas, jueces y técnicos. La formación de esta asamblea resulta decisiva, ya que los equipos de campaña de los precandidatos procuran que esté compuesta en su mayoría por personas afines a su proyecto.
Una vez constituida, los aspirantes deben presentar oficialmente su cantidatura con un número mínimo de avales. Sanz acreditó 69, por 62 de su rival, Pepe Martínez. La suma (131) evidencia que hay asambleístas que han avalado ambas candidaturas.
La votación se realizará por medios telemáticos. El sistema garantiza la confidencialidad del sufragio contemplada en los estatutos federativos.

