Han pasado unos días de las impresionantes imágenes del incendio provocado por la explosión de un pequeño llaüt, hecho ocurrido la semana pasada en el club náutico de Can Picafort, el cual, gracias a los protocolos y la rápida intervención de los marineros y empleados del puerto, evitó que hubiera víctimas, al sacar rápidamente al afectado del agua con posibilidad de ahogarse.
Ahora es el momento de valorar los daños: embarcaciones hundidas, otras tantas afectadas por la explosión y los daños causados por el humo a los barcos cercanos. Y sin olvidarnos de los gastos de reflotamiento generados.
Ahora, a raíz de este suceso, es también el momento de preguntarnos si la simple cobertura obligatoria de una embarcación es suficiente.
El RD 607/1999, del Seguro de Responsabilidad Civil de Suscripción Obligatoria para Embarcaciones de Recreo, tiene fijado el límite de indemnización en 336.567 euros por siniestro, con los sublímites para Daños Personales de 240.404,84 euros, de 120.202,42 euros por víctima y de 96.161,94 para Daños Materiales y Perjuicios Económico.
La preguntas que debemos hacernos, visto lo ocurrido en Can Picafort, son las siguientes: ¿Serán 96.161,04 suficientes para hacerse cargo de todos los daños causados? ¿Debería el Estado subir este límite? ¿La guerra de precios de las compañías aseguradoras hace que éste sea tan bajo?
Según hemos podido saber, algunas compañías tienen estos límites, pero otras ofrecen mejores condiciones.
Es el momento de revisar nuestras pólizas y buscar la mejor cobertura, sin olvidarnos que la responsabilidad siempre es nuestra.


