El Instituto de Innovación Industrial de Baleares (IDI) renovó en enero de 2020 un convenio con la Balearic Yacht Brokers Association (BYBA) por el que cede a esta entidad la explotación de la línea de atraque del Moll Vell de Palma por un precio anual 33.000 euros durante las fechas del Salón Náutico Internacional de Palma (Palma Boat Show). El acuerdo, que tiene una vigencia de cuatro años (hasta 2024) y contempla la posibilidad de ser prorrogado, está supeditado a la autorización de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB), propietaria de los terrenos.
BYBA, además, disfruta de los derechos de comercialización y promoción del Palma Boat Show por un ‘canon’ anual de 5.000 euros, lo que convierte a esta asociación de intermediarios en la compra-venta de grandes yates en organizadora de facto de la feria náutica de Palma, junto al propio Govern. Su presidente, Arne Ploch, participó el pasado martes en la reunión que el IDI, por medio de su director y jefe de montaje, mantuvo con los dos concesionarios del puerto que se niegan a ceder sus amarres para celebración de la feria de este año, programada entre el 3 y el 6 de junio.
Uno de los citados concesionarios es Amarres Deportivos, gestor de la línea de atraque que el IDI tiene comprometida por convenio con BYBA. La negativa de esta empresa a mover sus barcos se basa en que el retraso de un mes en las fechas del salón hace que éste coincida con el inicio de temporada alta y en la necesidad de disponer de todos sus amarres para dar servicio a clientes que ya han realizado su reserva. Alega, asimismo, que la pandemia y el correspondiente cierre de fronteras le ha ocasionado graves pérdidas y no se puede permitir el lujo de renunciar al puerto por el que paga un elevado canon anual, ni siquiera durante los días del montaje y celebración del Salón Náutico.
ANADE, la patronal de las marinas, ha propuesto retrasar el Salón al mes de octubre, mientras que la Cámara de Comercio aboga por trasladar la feria al Dique del Oeste para no perjudicar a ningún concesionario en plena crisis. BYBA, sin embargo, no acepta estas alternativas, dado que el perfil de sus clientes exige que la feria se haga en la zona noble del puerto (bajo la Catedral y en la prolongación de la calle Antoni Maura que conecta el puerto con el Paseo del Borne). El IDI tampoco quiere oír hablar de cambio de ubicación. Las posturas contrapuestas hacen que ahora mismo el Palma Boat Show de 2021 se encuentre en un limbo. BYBA advierte de que no hay Salón sin sus barcos, a lo que Amarres Deportivos responde que tampoco lo hay sin su cesión de amarres y espacio en tierra.
El convenio en el que BYBA basa su derecho de ocupación temporal del Moll Vell fue rubricado por el vicepresidente del Govern, Juan Pedro Yalles, y señala textualmente: “El IDI cede a BYBA dentro del recinto Ferial del Palma International Boat Show unos espacios donde se instalará la Superyacht Area. Estos espacios incluyen las líneas de atraque existentes en el Moll Vell, desde el comienzo del edificio de Amarres Deportivos, hasta el final de este dique, así como las disponibles en el Espigón de Consigna y su testero. En tierra se cederán los espacios existentes a partir de la entrada situada en el extremo final del edificio de Amarres Deportivos-dirección Espigón de Consigna. Esta cesión y cualquier otra prevista en el convenio estará condicionada a la previa autorización por parte de la Autoridad Portuaria de Baleares”.
Fuentes sectoriales han mostrado su extrañeza y estupor por la modalidad de contrato, mediante convenio, y la “exigua” cuantía de 33.000 euros por disponer de la mejor línea de atraque del puerto de Palma durante los cuatro días que dura la feria. Un expositor habitual del Salón ha asegurado que paga 10.000 euros por cinco amarres "y una carpa en la que entra agua cuando llueve". Varias empresas han confirmado a GN que desconocían por completo las condiciones del contrato entre el IDI y BYBA.
En la zona del Salón donse se ubican las pymes locales la situación es igual de tensa. En este caso es Lonja Marina Charter quien se niega a abandonar sus amarres, alegando idénticas razones que su vecino Amarres Deportivos. Las empresas de alquiler de embarcaciones están al borde de la quiebra y no quieren renunciar a los clientes que han reservado a principios de junio.
Ambos concesionarios acordaron con la APB, en el momento de concretar las condiciones de su título, la cesión de sus amarres a la feria, si bien, aducen, no es lo mismo hacerlo en el mes de mayo que en junio, cuando ya ha empezado la temporada alta, ni después de un año en el que han visto prácticamente paralizada su actividad por la pandemia.
Entretanto, el IDI sigue con la comercialización de los expositores y la tramitación de los concursos de proveedores del Salón Náutico.


