Carlos Garau Fullana es la cuarta generación de una saga de ingenieros de caminos, canales y puertos que inauguró su bisabuelo, el ilustre Pere Garau Cañellas (1885-1919). Especializado en estructuras y geotecnia y master en derecho urbanístico, Garau fue decano del Col·legi d’Enginyers de Camins, Canals i Ports de Balears entre 2006-14. Su afición por el mar y su querencia por los puertos le han llevado a dirigir sus pasos profesionales al uso de la innovación para mejorar la calidad de las aguas portuarias. El despacho Garau Ingenieros, creado en 2015, se ha marcado como misión mejorar nuestro entorno, gestionando talento.
Pregunta.– Además de talento, en su despacho apuestan por la innovación
Respuesta.– El mercado de la ingeniería es un mercado muy maduro, con tendencia a competir en precio. Creo que la innovación es la mejor herramienta para salir de ese pozo, para ayudar a mejorar profesionalmente a nuestros ingenieros y, en general, para dar un salto en nuestro sector, centrado en el diseño y construcción de infraestructuras. Por eso tenemos el sello de gestión de innovación y el de PYME innovadora del Ministerio de Economía. Además, contamos con una plantilla muy joven, a la que le motiva innovar y eso es muy importante para nosotros. También hacemos proyectos y trabajos tradicionales en puertos como los pantalanes de fibra de vidrio en lugar de acero para evitar problemas de durabilidad por oxidación. Estos pantalanes los hemos proyectado en el Club Náutico de la Colònia de Sant Pere.
P.– ¿En qué se quieren distinguir?
R.– Estamos buscando un nicho de mercado que nos permita ser únicos, no ya en las Islas Baleares, sino a nivel internacional. Creemos que la mejora de calidad de las aguas portuarias con el uso de tecnologías innovadoras puede ser una buena opción.
P.– ¿Qué proyectos tienen entre manos?
R.– Una de nuestras propuestas es «SpillSurvey», un sistema que utiliza cámaras y un algoritmo de inteligencia artificial para detectar vertidos o elementos flotantes en dársenas. Tenemos desarrollado el algoritmo y podríamos implantar ya un sistema experimental. Con «SpillSurvey», que estará disponible en breve, se detectará el 90 por ciento de los vertidos y será de gran ayuda para mantener limpias las aguas.
P.– ¿Han recibido alguna ayuda institucional?
R.– Ahora mismo estamos pendientes de recibir una subvención de Puertos de Estado dentro del programa Ports 4.0 para nuestro proyecto «Cicero» que tiene por objetivo potenciar los procesos naturales de depuración y mejorar así la calidad del agua en el interior de los puertos. Estamos trabajando mucho para desarrollar un modelo informático experimental de cómo funcionan los diferentes procesos bioquímicos en una dársena.
P.– ¿Qué otras ideas tienen previsto desarrollar para la mejora de la calidad de las aguas?
R.– Hay varios sistemas que nos gustaría poner en marcha como «Yacuma» que se basa en la predicción de cambios en calidad de aguas por descargas de colectores o cauces que desemboquen en dársenas, el «Spillfollow» para calcular la evolución de manchas de contaminación en función de las previsiones meteorológicas o el «Charadrius», una red social local de alerta, detección y denuncia de vertidos.


