El enorme Ysabel, el ‘nuevo’ buque de transporte logístico que opera la Armada, ha visitado estos días por primera vez el puerto de Palma con sus impresionantes 149 metros de eslora.
El barco, propiedad del Ejército de Tierra, acaba de entrar en servicio este mismo mes y tiene como base el puerto de Cartagena. En realidad se trata de un barco de segunda mano pues el Ministerio de Defensa lo compró en 2020 a la naviera Suardiaz. El barco había estado operando desde su botadura en 2003 como transporte de vehículos en la ruta entre los puertos de Vigo, Saint Nazaire, en Francia, y posteriormente, Tánger, en Marruecos. El entonces llamado Galicia fue construido en el Astillero Hijos de J. Barreras, en Vigo. En 2019 sufrió un incendio en uno de sus motores auxiliares cerca de Cangas de Morrazo, se quedó sin propulsión y tuvo que ser remolcado a puerto.
Su destino cambiaría a finales de 2020 cuando el Ministerio de Defensa lo compró por 7,5 millones de euros para cubrir el desplazamiento de tropas y vehículos entre la Península, los archipiélagos balear y canario y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. También cubrirá los desplazamientos internacionales del Ejército de Tierra en operaciones conjuntas con otros países.

La idea original era someterlo a una reforma integral para adaptarlo a su nuevo cometido militar pero la habitual falta de presupuesto hizo que los cambios fueran mucho menos ambiciosos de lo previsto. Finalmente, la novedad más reseñable fue la eliminación de una cubierta de automóviles para poder acoger vehículos militares de mayor tamaño, pasando de las siete cubiertas anteriores a solo seis.
El Ysabel cubre la baja de los anteriores barcos logísticos del Ejército que ya han sido dados de baja: el Camino Español y el Martín Posadillo, que dejaron el servicio en 2019 y 2020 respectivamente. El buque cuenta con una propulsión de dos motores Wartsila de 4140 kW que le dan una velocidad de 18 nudos. En sus bodegas puede almacenar una carga de 4225 toneladas.


