El Club Náutico de Ibiza (CNI) tiene previsto solicitar una reunión a la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) para tratar el problema de seguridad que suponen los pantalanes flotantes que han tenido que instalar para cumplir con la última Autorización de Concesión Temporal (AOT), otorgada hace un año por el ente portuario.
La Junta Directiva del club denuncia que los pantalanes flotantes son peligrosos para las personas y las embarcaciones. “Hemos visto cómo, una vez terminadas las obras que nos exigieron acometer, y en el primer día de mal tiempo, nuestro puerto ha quedado absolutamente desprotegido”, señala el CNI en un comunicado.
El club náutico explica que se vio obligado a tirar abajo el muelle de hormigón que, “aunque estaba obsoleto, era un resguardo importante que no solamente nos protegía de las inclemencias del tiempo o del paso de otras embarcaciones, sino que, además, era más seguro en el acceso de nuestros socios a sus barcos”.
Los responsables del CNI aclaran que el problema reside en la propia naturaleza de estos pantalanes flotantes. “No se trata de que la solución técnica no esté bien ejecutada, sino de que esta decisión nos deja en unas condiciones en las que ante el viento y las olas estas estructuras son peligrosas tanto para las personas como para los barcos. De hecho, solo con el tráfico de las barcas de Formentera nuestros barcos quedan totalmente indefensos”, concluyen.
El CNI ha llevado a cabo esta obra de acuerdo con las especificaciones del proyecto básico presentado en el pliego de condiciones, ha doblado los trenes de fondeo, renovados todos los cabos y las líneas están bien ejecutadas. “Hemos invertido una importante partida económica en este cambio para encontrarnos con que ahora mismo y en un puerto interior, acceder a los barcos es peligroso”, concretan.
PLAN DE PUERTOS
La respuesta que la APB ha dado al club ibicenco es que como el Plan de Puertos no está aprobado no se pueden hacer instalaciones fijas, pero el CNI alega que “no pueden es obligarnos a hacer chapuzas y no resolver este problema que no sufre ningún otro puerto de nuestra isla y que excede todos los requisitos para un puerto de recreo” y recuerda que esta instalación náutica es la única con este problema de seguridad ya que el resto cuentan con un muelle exterior de abrigo fijo.
Como posible solución, la Junta Directiva del Club Náutico de Ibiza pedirá a la APB unaa ampliación de los años de concesión o la licitación definitiva de la misma con la que poner en marcha las obras de mejora de estas instalaciones. “Ahora mismo estamos en precario, llevamos varios años pugnando para poder obtener la concesión a 30 años de nuestro club para poner en marcha el ambicioso proyecto de remodelación que hemos previsto y no podemos seguir poniendo parches por su falta de resolución, de hecho, consideramos que es el momento oportuno para que la Autoridad Portuaria analice si estas obras responden a los mínimos exigibles en seguridad de puertos según los criterios portuarios”, sentencia el comunicado del club.

