La ayuda contra el cambio climático llega desde el espacio
El satélite SWOT examinará el agua de la superficie de la Tierra para conocer el papel del océano

El satélite SWOT examinará el agua de la superficie de la Tierra para conocer el papel del océano

El satélite SWOT, en cuya misión participan investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Sistema de Observación y predicción Costero de las Illes Balears (ICTS SOCIB), proporcionará información, por primera vez, sobre los cuerpos de agua salada y dulce de más del 90% de la superficie de la Tierra.

El SWOT (Surface  Water and Ocean Topography), que orbitará alrededor de la Tierra hasta 2026, fue enviado la semana pasada al espacio por la NASA y el Centre National d'Études Spatiales (CNES por sus siglas en francés), con la contribución de la Agencia Espacial Canadiense y la Agencia Espacial del Reino Unido.

Además, proporcionará mediciones topográficas de la superficie del océano con una resolución más alta que nunca, lo que ayudará a dar respuesta a algunas de las preguntas más apremiantes sobre el cambio climático y posibilitará la mejora de los pronósticos climáticos futuros.

El lanzamiento se hizo desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg en California (EE UU). Ahora se prevé que la nave entre en fase inicial de "muestreo rápido" hasta dentro de seis meses, cuando comenzará a medir la altura del agua en lagos, ríos, embalses y océanos. Las mediciones de los instrumentos científicos de la nave también ayudarán a las comunidades globales a monitorear y planificar los cambios en los recursos hídricos, así como los peligros potenciales, incluidas las inundaciones, que se avecinan en diferentes regiones del mundo.

El agua es esencial para la vida, pero también juega un papel fundamental en el almacenamiento y movimiento del calor y el carbono, que afecta directamente al clima. Hacer un seguimiento del agua de la Tierra (dónde está hoy, de dónde viene y dónde estará mañana) es fundamental para comprender cómo están cambiando los recursos hídricos del planeta y el impacto que esos cambios tienen en nuestra vida y en la de los ecosistemas.

Un equipo de investigadores del IMEDEA y del SOCIB participa en el equipo internacional de la NASA asociado al satélite. Su contribución comenzará en breve en el marco del proyecto FaSt-SWOT, cuando el satélite empiece a enviar medidas repetidas de las aguas del sur de Mallorca para su estudio. Durante esta fase de muestreo rápido, el equipo recogerá datos de corrientes oceánicas de pequeña escala a partir de experimentos integrados de multi-plataforma y simulaciones numéricas alrededor de las Islas Baleares. El experimento estará coordinado con otra campaña oceanográfica llevada a cabo por equipos franceses.

“La misión SWOT nos otorga a la comunidad científica la capacidad de rastrear el movimiento del agua en todo el mundo, una oportunidad única para mejorar nuestro conocimiento sobre la dinámica oceánica a una resolución jamás observada hasta ahora, también en aguas españolas”, explica Ananda Pascual, investigadora del IMEDEA y líder del único grupo nacional que participa en la misión. Pascual hace referencia a la región del Mediterráneo occidental, una de las áreas estratégicas para la misión debido a que el Mediterráneo es reconocido como un laboratorio ideal para el estudio de procesos oceánicos de relevancia global, tales como la formación de masas de agua, corrientes de frontera, remolinos e inestabilidades de meso/submesoescala, exportación de carbono y respuestas ecosistémicas asociadas.

Para el equipo español, el trabajo de muestreo se llevará a cabo durante dos campañas oceanográficas a bordo del Buque Oceanográfico B/O SOCIB: una en abril de 2023 y la segunda en mayo del mismo año. Desde tierra, integrarán los datos obtenidos in situ junto  con  las  nuevas  observaciones  del  satélite,  en  modelos  regionales  de  alta resolución. El objetivo es conseguir una reconstrucción tridimensional y fiable que logre completar el mapa de las regiones oceánicas invisibles para el satélite.

Baptiste Mourre, investigador de la ICTS SOCIB, coordina las operaciones para integrar las observaciones satelitales en los modelos. “A través de esta operación, que involucra muestras complementarias de temperatura, salinidad y corrientes de planeadores submarinos y boyas a la deriva, buscamos comprender mejor la compleja dinámica oceánica, para poder mejorar las predicciones”, aclara Mourre.

La unión de fuerzas por tierra, mar y aire son vitales para un estudio oceanográ fico de estas características en el cual se espera observar estructuras de pequeña escala con un importante impacto en los ecosistemas marinos.

Esta colaboración viene a completar el trabajo realizado en 2018 previo al lanzamiento del satélite. Durante la fase Pre-Swot, este equipo ya realizó una campaña oceanográfica multiplataforma en aguas del sur de Baleares a bordo del buque García del Cid, para la calibración y validación del satélite SWOT.

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