El regatista Sergi Roig nació sin piernas en la ciudad de Tomks (Rusía) y a los cuatro años se trasladó a vivir a Mallorca con su familia adoptiva. Participó en los Juegos Paralímpicos de Río 2016 gracias a su determinación y al apoyo que recibió del Club de Vela del Puerto de Andratx y de su entrenador, Juanjo Beltrán, al que considera su segundo padre.
A sus 28 años sigué compitiendo, pero lamenta que el COI se haya cargado la vela incluisa del programa olímpico y ello le haya impedido dedicarse profesionalmente a este deporte.


