Captura, marcaje y suelta de atún rojo en Mallorca
Bernardí Alba, responsable de APERS, explica que es preceptivo que una organización científica se haga cargo de todo el reporte de datos, “de lo contrario, no sirve para nada”

Bernardí Alba, responsable de APERS, explica que es preceptivo que una organización científica se haga cargo de todo el reporte de datos, “de lo contrario, no sirve para nada”

Un grupo de pescadores recreativos de Mallorca celebró el pasado domingo una jornada de captura, marcaje y suelta de atún rojo. Bernardí Alba, responsable de la Alianza de Pesca Española Recreativa Sostenible (APERS), participó con su embarcación, Storm Angel, con una tripulación formada por sus hijos, Joan y Josep, y por Josep Alejandro Plomer.

La zona de pesca se ubicó en "Sa Barra", a unas cinco millas al noreste de Cabo de Formentor. Primero se escapó un buen ejemplar, que no pudo ser marcado. “Tuvimos una picada muy temprano, sobre las ocho de la mañana, tras un combate de 40 minutos se partió la línea, seguramente se rozaría con algún saliente o roca del fondo”, narra Bernardí Alba

El pescador señala que “nos volvimos a fondear y al poco rato picó este ejemplar, de unos 50 kilos; lo medimos y lo marcamos con una marca tipo spaguetti y lo liberamos enseguida”.

Todos los datos de la captura y el marcaje se han enviado al director científico de APERS, que se encargará de meterlo en la base de datos de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) para que si se produjera su recaptura en cualquier lugar del mundo, se sepa cuándo, dónde y en qué condiciones fue marcado.

El responsable de APERS explica que para garantizar la supervivencia de los ejemplares se deben usar siempre anzuelos circulares que no sean de acero inoxidable, usar cañas y carretes de potencia suficiente para no alargar los combates y cuando se suba a bordo el atún, es necesario clavar el gancho de dentro hacia afuera exactamente en el centro de la mandíbula inferior.

Bernardí Alba remarca que se puede medir, fotografiar y liberar, pero aclara que “no es un perro, nuestras caricias le molestan y no les gusta que les toquen la cola, si son grandes pueden hacernos daño”. El pescador recomienda que, mientras el ejemplar esté a bordo, se le puede “colocar sobre una lona mojada, taparle los ojos y ponerle una manguera con agua de mar en la boca”.

Además, añade que para marcar atunes es preceptivo que una organización científica se haga cargo de todo el reporte de datos, “de lo contrario, no sirve para nada”, asegura Bernardí Alba.

 

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