La Cofradía de Pescadores dona dos dioramas al Museo Marítimo
Estas escenas modeladas, que elaboró el maestro redero Agustín Chicón Gómez, representan técnicas de pesca tradicionales

Estas escenas modeladas, que elaboró el maestro redero Agustín Chicón Gómez, representan técnicas de pesca tradicionales

La Cofradía de pescadores de Sant Pere de Palma entregó ayer dos dioramas, construidos por el maestro redero Agustín Chicón Gómez, al Museo Marítimo de Mallorca para que formen parte de su colección y puedan exponerse en la sede de Ses Voltes.

Al acto de entrega acudieron Domingo Bautista, presidente de la federación Balear de Pesca y patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Sant Pere de Palma; Albert Forés, director gerente del Consorcio Museo Marítimo y Miguel Félix Chicón, ex jefe de Salvamento Marítimo de Palma e hijo del maestro redero Agustín Chicón.

Popularmente, podemos conocer los dioramas como sinónimo de «maqueta» y también de «miniaturas». Concretamente, se trata de escenas modeladas de forma tridimensional donde se representa un tema concreto, sea un paisaje o un acontecimiento, con figuras humanas/animales reales o ficticias. La función de los dioramas está estrechamente ligada a usos museísticos y didácticos, puesto que actúan como un tipo de expositor o lienzo explicativo donde se resumen y concentran las características de un tema o personajes de una región.

El como maestro redero Agustín Chicón llegó a Mallorca en 1973. Había aprendido el oficio en Tánger y lo desarrolló a diferentes puntos de África y del sur de Andalucía. Una vez llega a la isla, Agustín ocupó el cargo de vicepatrón de la Cofradía de Pescadores de Sant Pere de Palma y promovió diferentes actividades de carácter sociocultural, entre las cuales la construcción de los dos dioramas que fueron construidas para ser expuestas en la sede social de la cofradía de pescadores.

Por un lado, el primer diorama representa la almadraba, una compleja técnica de pesca tradicional profundamente arraigada al imaginario de los pescadores a causa de la importancia sociohistòrica que tiene y, también, por los valores que representa. Dentro de las variantes que podemos encontrar sobre esta técnica, Agustín optó para representar un modelo concreto característico de la costa almeriense, la conocida como la Almadraba de Monteleva.

También representó una técnica de pesca que estaba plenamente vigente en el mar mallorquín que lo acogía, como es la pesca de buey. Si bien hablamos de una técnica de arrastre que practicaba casi toda la comunidad pesquera mallorquina (especialmente a la zona de Alcúdia y Palma) desde finales de siglo XIX, la evolución de esta técnica estuvo estrechamente conectada con la modernización del sector pesquero balear. Esta modernización empezó con la motorización de las embarcaciones de pesca de buey en veinte, pero el impulso definitivo se produjo a partir de los años setenta con la Ley de renovación y modernización de la flota pesquera del 1961.

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