El Club Nàutico de Gandia perderá su concesión, que pasará a manos de la empresa Alcara Infraestructuras, S.L., después de un largo litigio en el que los tribunales han fallado a favor de la sociedad mercantil. El club mantendrá una autorización de ocupación temporal de un año, que podrá verse interrumpida en cuanto se haga efectivo el traspaso de la concesión. La noticia fue confirmada por el medio local Som Gandia de boca de la nueva presidenta de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV), Mar Chao.
Alcara Infraestructuras tiene por objeto la gestión y explotación de concesiones portuarias, así como la adquisición de participaciones de otras sociedades mercantiles dedicadas a este sector. Fue constituida en 2013. La APV no aceptó inicialmente su oferta para gestionar las instalaciones y renovó la concesión del club náutico en 2018. Sin embargo, los tribunales –primero el Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana y luego el Supremo– terminaron dando la razón a Alcara.
La APV apartó a Alcara del concurso aduciedo que el aval bancario para justificar las inversiones se presentó fuera de plazo. Los responsables de la empresa se defendieron diciendo que el expediente “estaba perfecto”.
El Real Club Náutico de Gandia fue fundado en el año 1957 y desde entonces ocupa las instalaciones portuarias. En 2020, en pleno proceso judicial, derribó su antigua sede social para adaptarla a las nuevas necesidades de la entidad con una inversión de cuatro millones de euros.
Una situación muy parecida se está dando en el Club Náutico de Ibiza, cuya ampliación de concesión fue rechazada por los tribunales. La empresa Puertos y Litorales Sostenibles, de Alberto Pedraza, se ha presentado al concurso para gestionar las instalaciones del histórico club pitiuso.
El Real Club Náutico de Palma, por su parte, se encuentra a la espera de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Baleares sobre su pretendido derecho a prorrogar su concesión, que expiró en diciembre de 2022.


