Los alumnos de la Escuela Nauticopesquera de Palma aplazaron la protesta anunciada el pasado miércoles frente a la sede de la Conselleria de Educación tras recibir la noticia de que tres nuevos docentes se incorporarían a la plantilla para resolver, de una vez, el problema de la homologación de sus titulaciones. Les dijeron que no debían preocuparse y que su formación sería validada por la Dirección General de la Marina Mercante. “Pero no era cierto”, denuncian. Los estudiantes aseguran haber sido “engañados” y por ello han vuelto a convocar la manifestación para mañana martes.
“Le dimos un margen de confianza a la Conselleria, pero ahora vemos que era una maniobra política”, asegura Michael Méndez, de 37 años, quien hace unos años decidió dar un vuelco a su vida profesional como autónomo en el sector de la carpintería y sacarse un grado en náutica que, según sus palabras, será “papel mojado” porque los profesores que imparten las asignaturas de máquinas carecen del título profesional requerido por la Marina Mercante.
La Escuela Náuticopesquera, centro de referencia de la enseñanza náutica profesional en Mallorca, se vio obligada a incorporar a tres nuevos profesores que no cumplen este requisito para el curso 2023-24. Los citados docentes obtuvieron sus plazas en un concurso de méritos que no tuvo en cuenta su capacitación: un psicólogo, un químico y una pianista. Los tres son funcionarios de pleno derecho, pero carecen de cualquier conocimiento previo de la materia que enseñan y, lo más importante, no cumplen con la normativa de la Marina Mercante. Esto supone, en la práctica, que sus alumnos, aunque aprueben y obtengan un título académico, no podrán trabajar embarcados. O lo que es lo mismo: cursarán una formación profesional que no les permitirá acceder al mercado laboral.
Esta situación viene heredada del anterior gobierno autonómico, que fue reiteradamente advertido de lo que iba a ocurrir cuando empezase el curso, pero optó por dejar pasar el tiempo sin hacer nada. Un grupo de profesores afectados por la medida denunciaron el caso en la Fiscalía de Baleares el pasado mes de junio. Acusan a los funcionarios responsables del reparto de plazas de prevaricación, dado que sabían lo que iba a ocurrir.
Los nuevos dirigentes de la Conselleria de Educación del Ejecutivo surgido de las elecciones del pasado mes de mayo reconocieron desde un principio que el problema tenía difícil solución, pues no se puede obligar a los profesores inexpertos a renunciar a su plaza. Pero las protestas de los alumnos -en especial el hecho de que estas trascendieran a la prensa generalista, más allá del ámbito de la náutica- y la elaboración de un informe de la Capitanía Marítima que otorga un plazo de tres meses a la Escuela Náuticopesquera para adaptarse a la legalidad, so pena de retirarle la homologación, precipitaron los acontecimientos. Fue entonces cuando Educación optó por poner un “parche” para salir del paso y cometió el error de “venderlo” como un remedio absoluto.
“La llegada de tres nuevos profesores anunciada por la Conselleria la semana pasada no soluciona nada. Uno de ellos sustituye una baja, el otro hace de asistente al químico y cubre media jornada de la pianista, y el tercero, que llega el lunes, tiene título de la Marina Mercante, pero de puente y no de máquinas. Estamos exactamente igual que hace dos semanas. Han querido taparnos la boca y os han dicho a los diarios que estaba todo arreglado, pero no es cierto; esto es una chapuza”, se queja Michael Méndez, portavoz de los alumnos, decidido ha llevar la protesta “hasta donde haga falta”. De momento, se mantiene la manifestación del martes. “Y luego ya veremos: no vamos a permitir que nos tomen el pelo de esta manera y jueguen con nuestro futuro. Pedimos respeto por los alumnos y que los profesores estabilizados sin título salgan de la escuela”.


