Carlos Manera afronta las últimas jornadas de la segunda etapa de la Mini Transat. El regatista español, ganador del primer tramo, ocupa la segunda posición provisional y navega a buen ritmo con destino al Caribe en un final que parece que va a ser muy emocionante.
El inicio de esta segunda etapa no fue fácil porque los habituales vientos Alisios no se establecieron hasta hace pocos días. Esta situación ha provocado un gran desgaste físico y mental debido a que son necesarias continuas maniobras y dormir poco para mantenerse alerta a los cambios.
Carlos Manera optó por una estrategia más al norte que el resto de la flota para ir a buscar un role que le llevase con rumbo directo a Guadalupe. El uruguayo Federico Waksman también eligió esa estrategia y va delante de Carlos Manera y de la francesa Marie Gendrom.
La mayor parte de los participantes de esta 24ª edición de la Mini Transat ha traspasado la simbólica marca de las 1.000 millas restantes hasta la meta.La flota se enfrenta a vientos alisios algo inestables y parece que las embarcaciones que navegan en la ruta más directa son los que tienen ventaja.
Si se mantienen estas condiciones, los primeros clasificados podrían llegar al puerto de Saint-François el próximo viernes. Sin embargo, las últimas millas no parecen que vayan a ser sencillos, sobre todo porque el cansancio acumulado durante diez días de navegación en solitario empieza a pesar mucho en las personas y los barcos, como lo demuestra el aumento de los daños.
La velocidad media ha bajado a causa de la inestabilidad de los alisios y solo Federico Waksman y Carlos Manera, que se sitúan en cabeza, continúan navegando a más de 12 nudos. Los dos regatistas están situados en el eje de la dorsal y se benefician de un ángulo de descenso casi ideal hacia la meta.


