El 1 de enero de 2024 entra en vigor el llamado bono europeo del CO2 al transporte. Apenas nadie habla de ello, pero si las reglas del mercado imponen su lógica (y ya sabemos que siempre lo hacen), los precios de todos los productos se verán incrementados en Mallorca, cuya dependencia de las compañías navieras es total.
La isla ha quedado fuera de la exención insular por tener más de 200.000 habitantes y no tener la consideración de "ultraperiférica", como sí ocurre con Canarias. Se estima que el coste por barco y año será de 5 o 6 millones de euros. La federación de transportes avisa de que Europa no ha hecho el menor amago de aplicar una moratoria al impuesto verde a pesar de que no existe alternativa al combustible fósil que utilizan los barcos. En pocas palabras, la contaminación será la misma y los ciudadanos pagarán más por los productos que consumen, incluidos los de primera necesidad.
En la segunda parte del programa hablamos con el mejor entrenador nacional de piragüismo, Kiko Martín, y adelantamos algunas cifras del próximo Ciutat de Palma de Vela.


