El pasado sábado 22 de junio los navegantes y paseantes que se encontraban en los alrededores de S’Illa de S’Alga, en S’Espalmador de Formentera, con toda seguridad se quedaron atónitos al ver cómo, cerca de las 22,30 horas, un yate de 18 metros de eslora, se dirigía a gran velocidad en dirección a la playa. La embarcación salió despedida de su medio natural, el mar, y acabó deslizándose por la arena de la playa hasta acabar varada sobre un promontorio rocoso. Sus dos únicos tripulantes resultaron ilesos y rechazaron la ayuda ofrecida por Salvamento Maritimo alegando que habían contratado ya una empresa privada para retirar el yate de la playa, según la información faclitada.
Ahora, la Dirección General de Marina Mercante confirma que la Capitanía Marítima de Ibiza abrirá expediente sancionador por el caso tras detectarse varias infracciones en este accidente marítimo que, afortunadamente, acabó sin daños personales. En concreto, los datos ofrecidos por Marina Mercante detallan que la embarcación, que era de alquler, carecía del despacho reglamentario y navegaba a alta velocidad, sin prestar la atención necesaria en la navegación, entre otras circunstancias.
La nota facilitada por el Ministerio detalla que “Las consecuencias de navegar a alta velocidad de noche en una zona llena de islotes y de poco calado, podrían haber concluido en resultados catastróficos, ya que se trata de una zona de alta congestión y número de embarcaciones y personas”.

El yate fue balizado por el Consell para evitar accidentes entre las personas que visitan la playa.
La información emitida por Marina Mercante especifica incluso que las hélices del yate, modelo Pershing 54, continuaban girando incluso cuando la embarcación se encontraba ya encima del montículo de arena.
El Consell de Formentera decidió de manera preventiva balizar la zona en la que quedó varado el yate para evitar posibles accidentes ocasionados por curiosos que quisieran acceder a la zona. La Dirección General de Marina Mercante ha confirmado hace unos minutos que la embarcación sigue hoy varada en la playa y que está pendiente de aprobación el plan de reflotamiento que ha presentado el armador, al que se le ha solicitado alguna subsanación. En cualquier caso, precisa, los trabajos en tierra deben ser aprobados previamente por el Departamento de Costas.
Parece evidente que los tripulantes de la embarcación accidentada no tuvieron en cuenta al menos el consejo número 7 del Manual de Seguridad en la Náutica de Recreo que presentó el mes pasado Gaceta Náutica: “Disfruta de navegar manteniendo siempre la atención. Vigila el horizonte y consulta los instrumentos de navegación cada poco tiempo”.
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