El patrón del yate que arrolló al joven Guillem Comamala el pasado viernes en Cala Bona, causándole la muerte, tiene previsto comparecer voluntariamente ante la Guardia Civil acompañado del abogado que llevará su defensa penal. Según ha podido saber Gaceta Náutica, se trata de un hombre de nacionalidad alemana de 34 años, hijo del dueño de la embarcación, quien viajó a su país tras el dramático suceso que ha conmocionado a Mallorca.
Guillem Comamala, de 20 años, perdió la vida a consecuencia del fuerte impacto que le causó el yate La Luna, de 20 metros, cuando se encontraba pescando calamares junto a su hermano de 13 años y el tío de ambos a bordo de un pequeño bote de fibra de 3,5 metros. El siniestro se produjo alrededor de las 21.30 horas. Según el testimonio de los supervivientes, Guillem perdió la vida casi en el acto, ya que se encontraba situado en el lugar del impacto, en la popa de su barca. El golpe arrancó de cuajo el motor fueraborda. El yate prosiguió su marcha hasta su puerto base, en la localidad de Porto Cristo y, según parece, su patrón se desplazó en las siguientes horas a su país natal, Alemania, lo que habría impedido su localización e interrogatorio por parte de la Guardia Civil.
Este periódico ha podido saber por fuentes cercanas al caso que mañana viajará a Mallorca para responder ante los investigadores que han abierto diligencias por un presunto delito de homicidio imprudente y otro de omisión del deber de socorro.
La Luna es una Riva Ribelle 66, una moderna embarcación del clásico astillero italiano que equipa un motor Man V 12 1550 y que puede alcanzar una velocidad máxima de 36 nudos. Tiene tres camarotes y capacidad para 12 personas. Su precio en el mercado de segunda mano oscila entre los 2 y los 3 millones de euros.

