Después de haber superado hace pocos meses travesías por el proceloso Mar Cantábrico, el temporal que ayer azotó Mallorca mandó a pique el llaüt Origen, construido en 1980 respetando los tradicionales cánones de los Mestres d’Aixa. El naufragio se produjo cerca de Cap Ferrutx, en Artà, cuando la embarcación navegaba de vuelta a casa, en Portocolom, después de haber participado en encuentros sobre el patrimonio marítimo en el País Vasco, la Bretaña francesa y Cadaqués, en la Costa Brava.
La información facilitada por Salvamento Marítimo confirma que a las 16:50 horas de ayer, martes, el centro de coordinación en Palma del servicio de emergencias marítimas detectó una alerta AIS de radiobaliza personal en la zona de Cap Ferrutx. Rápidamente se movilizó al helicóptero Helimer 221 que se desplazó a la zona. Allí localizó a dos personas que estaban flotando en una tabla de paddle surf tras haber abandonado el llaüt Origen, de 8 metros de eslora.
El informe detalla que los propios tripulantes del barco, que resultaron ser los hermanos Marc y Bernat Balaguer, indicaron que una racha muy fuerte de viento había volcado la embarcación y habían activado la señal de emergencia del chaleco salvavidas para solicitar rescate.
Los navegantes tenían es ese momento la esperanza de que el barco, al ser de madera, no llegara a hundirse y que acabara varando en la costa de la zona. Sin embargo, al parecer, esta mañana sus tripulantes han regresado a la zona para comprobar si podían localizar la nave de momento sin resultado.
El astillero artesanal mallorquín Verata, ubicado en Felanitx, presentó en el último Palma International Boat Show en colaboración con el Museu Marítim de Mallorca el primer viaje del Origen con el objetivo de difundir fuera de nuestras Islas el patrimonio marítimo balear.

Las espectaculares cuadernas del llaüt Origen, durante su proceso de restauración.
El barco, que desde su construcción en 1980 había servido solo de molde para fabricar otras embarcaciones tradicionales, había cobrado vida marinera este año tras la restauración de su casco y la instalación de un aparejo de vela latina y de un motor eléctrico.
El objetivo era acudir a tres importantes festivales marítimos, el de Pasaia en el País Vasco, y los de Brest y Douarnenez. Según explica el director del Museu Marítim, Albert Forés: “Habían navegado desde Mallorca hasta El Garraf, en Barcelona y desde allí fueron por carretera hasta Pasaia, en el País Vasco. Desde allí cruzaron por el Cantábrico hasta la Bretaña y, aunque tuvieron algún problema, superaron aquella complicada travesía”.
Forés elogiaba hoy el proyecto del astillero Verata “que conjuntaba la difusión de nuestro patrimonio marítimo con la sostenibilidad gracias al motor eléctrico que equipaba el llaüt”. Una aventura valiente y arriesgada.
Tras haber participado la semana pasada en otro encuentro de patrimonio marítimo en Cadaqués, en la Costa Brava, el Origen estaba ya de regreso en Mallorca pero ayer, precisamente en la última ruta antes de regresar a casa entre Alcúdia y Portocolom, fue sorprendido por la destructora DANA que terminó bruscamente con su aventura tras 2.000 millas de navegación.
Verata nació en 2020 como un pequeño taller impulsado por dos personas que hoy se ha convertido en un astillero artesanal con un equipo de 12 trabajadores formado por Mestres d’Aixa, ingenieros y personal de apoyo. Su trabajo se centra en la construcción y restauración de embarcaciones de forma personalizada, totalmente artesanal y siempre con la madera como protagonista.


