La Direcció General de Pesca ha propuesto disminuir a 10 nudos la velocidad de las embarcaciones en la zona de es Freu en la reserva de sa Dragonera, además de aumentar la protección en el entorno de los islotes dels Calafats.
Éstas han sido las principales medidas propuestas en la tercera reunión de la Comisión de Seguimiento de la Reserva Marina de es Freu de sa Dragonera, que tuvo lugar ayer en el Ajuntament de Andratx con presencia de representantes de Govern, Ministerio (la reserva abarca tanto la zona de aguas interiores como exteriores), Consell de Mallorca, el propio consistorio, pescadores profesionales y recreativos, centros de buceo, clubes náuticos y entidades científicas y conservacionistas.
En el transcurso de la reunión, que ha estado presidida por el director general de Pesca, Antoni M. Grau, se han presentado los datos de vigilancia y seguimiento de las actividades reguladas y del seguimiento de las poblaciones de peces vulnerables a la pesca, y se han explicado los cambios previstos en la normativa de la reserva en cuanto a la regulación de la velocidad de las embarcaciones dentro de es Freu y al establecimiento de una zona de alta protección alrededor de los islotes dels Calafats.
Grau ha explicado que la propuesta de regular la velocidad dentro de la zona de aguas interiores "parte de un acuerdo del pleno del Ayuntamiento de Andratx y cuenta con el precedente de que la velocidad ya está regulada en la zona de aguas exteriores". "La medida se justifica por el grave impacto que el ruido submarino procedente de las embarcaciones provoca sobre la fauna marina", ha añadido el director general de Pesca.
Durante la reunión ha quedado patente especialmente la preocupación que genera el tránsito a grandes velocidades de las motos de agua en la zona de la reserva.
Seguimiento de las poblaciones de peces
En relación con el seguimiento de las poblaciones de peces, según los datos facilitados por el Govern, los resultados de la última campaña realizada en 2024 han revelado que en todas las estaciones superficiales se ha superado el umbral de 5 kg/250 m². En las zonas de control fuera de la reserva, el valor medio es de 2,9 kg/250 m².
Sin embargo, estas cifras se disparan en la zona de reserva integral, con las máximas restricciones, con valores excepcionales de 31,6 kg/250 m² como es el caso del Cap de Llebeig. En cuanto a las zonas profundas (de más de 20 m), en el Cap de Llebeig la biomasa se ha incrementado un 900 % respecto de la registrada en 2016, con 52,6 kg/250 m², una de las cifras más altas registradas en las Illes Balears.
En la estación de s'Indi (RMAE), con casi cuatro años menos de protección, la biomasa se ha incrementado con un factor de x3,5, lográndose 15,4 kg/250 m².
En cuanto al indicador de los peces más depredadores, como los meros, según las cifras facilitadas por el ejecutivo autonómico, los incrementos son todavía más significativos. Volviendo a los datos registrados en un punto de la zona de reserva integral de máxima protección en el Cap de Llebeig, se ha conseguido un factor de x45 veces la biomasa original y un valor de 49,8 kg/250 m².
En la estación de s'Indi, el aumento respecto de 2016 ha sido de x6,2, con un valor actual de 11,8 kg/250 m². El resto de indicadores no han presentado tendencias de cambio significativas dentro de la reserva. En las zonas de control (fuera de la reserva) no se ha detectado ninguna tendencia positiva significativa.
Por otro lado, respecto al seguimiento de las actividades reguladas dentro de la reserva, como son la pesca profesional, la recreativa y el buceo, durante el año 2023 ha habido 328 embarcaciones registradas, que han presentado 641 declaraciones, a pesar de que solo un 16 % de las embarcaciones han declarado capturas. Las modalidades más practicadas son la potera, la fluixa y el volantín de pez de roca y de raor, mientras que las especies más capturadas son el raor, el calamar y la vaca. En conjunto, la actividad declarada en sa Dragonera coincide fielmente con lo que se declara en el resto de reservas de las Illes Balears.
En cuanto al buceo, su práctica se concentra en el Cap de Llebeig y el Cap de Tramuntana, a pesar de que en 2023 desapareció uno de los tres centros autorizados, lo que ha provocado una reducción sustancial de las inmersiones.
El número de autorizaciones para pescar dentro de la reserva marina casi se ha duplicado en comparación con el año anterior. Actualmente hay 322 autorizaciones activas y 486 declaraciones de pesca recreativa desde embarcación. La modalidad de pesca más practicada es el volantín, especialmente en la captura de serranos y de pez de roca. Los meses de mayor actividad son el invierno y el otoño, posiblemente a causa de las vedas establecidas en la reserva y a la temporada de pesca del raor, que comienza en septiembre.
Una de las funciones principales de las reservas es el mantenimiento de la pesca de artes menores, según precisa la información facilitada por el Govern. En las Illes Balears, con 12 reservas marinas que ocupan más de 63.700 hectáreas, la experiencia confirma la dificultad de la pesca artesanal para subsistir sin estas reservas.
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