La Copa América femenina comenzó a navegar este fin de semana. El equipo español consiguió clasificarse en segunda posición en su debut. Toda una declaración de intenciones dado el escaso tiempo que ha tenido para entrenar en el AC40, el barco de diseño único asignado para esta competición.
Las mallorquinas Neus Ballester (bicampeona del Mundo de 420 y bronce en el europeo juvenil de 470) y Paula Barceló (oro en el Campeonato del Mundo de 49er Fx 2020 y diploma olímpico en Tokio), junto con las regatistas Silvia Mas y Maria Cantero, forman parte del Sail Team BCN.
Ambas destacan las velocidades que pueden alcanzar los AC40 (superiores a los 45 nudos en empopada y a los 30 en ceñida): “Son espectacularmente rápidos y las sensaciones son increíbles”, explican a Gaceta Náutica Neus Ballester (Club Náutico Sa Ràpita) y Paula Barceló (CN Arenal) el día antes de su estreno en la Puig Women’s America’s Cup.
¿Cómo han ido los entrenamientos oficiales?
Neus Ballester: Los entrenamientos oficiales fueron bien. Tuvimos unos días de buen viento y otros en lo que no apareció. Vamos un poco a ciegas porque apenas hemos podido entrenar en los AC40. Tenemos muchas ganas de competición y de poder sumar las máximas horas posibles navegando en este barco, que es increíble.
¿Qué esperáis de esta competición?
Paula Barceló: Queremos crecer como regatistas y también a nivel personal. Como ha dicho Neus, y es un sentimiento común en el equipo, vamos a ciegas. Una deportista holandesa me comentaba el otro día que nunca habíamos afrontado una competición sintiéndonos tan poco preparadas. Los entrenamientos oficiales fueron positivos al comprobar que lo que habíamos preparado en los simuladores nos ha valido y hemos aprendido los conocimientos necesarios para navegar en este velero. Así que iremos día a día, sobre todo centrándonos en el rendimiento y en aprender al máximo. Obviamente, nuestro primer objetivo es cruzar la serie de clasificaciones y lo siguiente, acceder a la serie final, ya sería un regalo.
¿Cuánto tiempo habéis podido entrenar con los AC40 en el agua? ¿Y cuánto con los simuladores?
PB: Realmente muy poco. Es algo muy inusual para nosotras, a la vez que chocante porque al final siempre nos preparamos mucho para las competiciones y en este caso no pudo ser así. En mayo alquilamos el barco de los franceses cuatro días, de los cuales navegamos 1 hora y media cada jornada. Y la semana pasada otros dos días. Así que realmente sólo llevamos navegadas seis jornadas con los AC40. Hemos practicado con el simulador, que es muy parecido y que nos ha permitido automatizar todos los movimientos. Es un barco muy tecnológico, todo son números y botones. No haya nada de cabos y de fuerza para manejarlo. Las sensaciones son muy diferentes. Yo creo que a lo largo de esta semana habrá una progresión increíble.
¿Cuáles son vuestras fortalezas como equipo en esta Copa América femenina?
NB: Todas nosotras llevamos trabajando juntas desde hace un año. Somos un equipo muy unido, sencillo y humilde. Tenemos muchas ganas de competir, de navegar bien. Al fin y al cabo, compartimos la misma pasión y esto es muy importante.
PB: Nuestro equipo tiene mucho talento y trabajamos bien juntas, podemos aspirar a lo más alto. Nos apoyamos mucho e independiente de que haya habido un error, enseguida nos reponemos y seguimos adelante. En estos barcos es muy fácil dejar de volar. Si te quedas dos segundos pensando en lo que tienes que hacer, ya no vuelas. Todas tenemos mucha garra y de tirar hacia adelante.
¿Qué significa para vosotras estar en la primera Copa América femenina de la historia?
NB: Para nosotras es un orgullo. Es la competición más prestigiosa y es aspiración común de todos los regatistas poder formar parte de su historia. Así es como lo he vivido yo desde pequeña.
PB: Es un paso hacia delante para la inmersión de las mujeres en el mundo profesional de la vela. Sin duda, es una iniciativa muy positiva al navegar entre mujeres y también porque estamos cogiendo mucha experiencia para que en un futuro podamos competir en los AC75. Creo que será una prueba de que podemos navegar igual que los hombres. Realmente si nos dan los medios y las oportunidades, las regatistas tenemos la capacidad de estar ahí, igual que ellos.
¿Ha habido buen compañerismo entre los equipos de la Copa América?
NB: Hay muy buena relación tanto con los equipos juveniles, que nos han ayudado mucho, como con las regatistas de otros países. La mayoría ha competido en clases olímpicas, por tanto nos conocemos desde hace tiempo y hay rivalidad pero también compañerismo.
PB: Competimos entre nosotras, pero somos muy conscientes de que esto es una lucha de todas para meternos en el mundo profesional de la vela. Ves mucho compañerismo y apoyo porque nos dirigimos hacia un mismo objetivo.
¿Cuál es vuestro principal cometido desde la posición que ocupáis en el barco?
NB: Soy la patrona de estribor y gobierno el barco cuando navega de ese lado. Ajusto los foils cuando navegamos a babor. Silvia Mas es la capitana del equipo y es la que tiene la última decisión en el barco.
PB: Yo me sitúo justo detrás de Neus en el puesto de trimer de estribor y ajusto la mayor y el foque.
UN HITO EN EL DEPORTE FEMENINO
La flota Puig Women’s America’s Cup de doce tripulaciones se divide entre los equipos invitados (España, Países Bajos, Canadá, Alemania, Suecia y Australia.) y los equipos de la Louis Vuitton 37ª America's Cup (Nueva Zelanda, Gran Bretaña, Italia, Suiza, Estados Unidos y Francia). Las series de clasificación constan de ocho pruebas para ambos grupos. Los tres mejores equipos de cada grupo pasarán a una serie final (11 de octubre) de cuatro pruebas para decidir los dos mejores equipos que se enfrentarán en un Match Race final (13 de octubre), en el que el ganador se llevará el trofeo.
Las regatas se llevan a cabo en los AC40 en una configuración muy estricta de diseño único. El barco, sus mecanismos de control, velas y foils están estandarizados, por lo que el énfasis se pone en la técnica de regata, el posicionamiento y el foiling. En el agua, cada equipo está formado por sólo cuatro tripulantes, con dos timoneles gobernando desde el "pod" de proa y dos tripulantes responsables del trimado de las velas y los foils sentados en los pods de popa. Las regatas son rápidas, ya que los AC40 pueden alcanzar velocidades superiores a los 45 nudos en empopada y a los 30 en ceñida.


