Tensión máxima en Es Portitxol: los amarristas de la APB no quieren ir al club
La asamblea de socios del Club Nàutic Portitxol aprobó presentar un proyecto para la unificación de ambas instalaciones

La asamblea de socios del Club Nàutic Portitxol aprobó presentar un proyecto para la unificación de ambas instalaciones

La posibilidad de que los amarres de gestión directa de Es Portitxol puedan pasar a depender del lindante Club Nàutic Portitxol (CNP) ha generado una gran tensión entre los amarristas de ambas instalaciones y ha dado lugar a la constitución de una plataforma contra la pretendida anexión. Los propietarios de embarcaciones sociales gestionadas directamente por la Autoridad Portuaria de Balares (APB), que ocupan actualmente una decena de pantalanes, se oponen rotundamente a integrarse en el club y avisan de que llevarán a cabo “acciones de protesta” con tal de evitarlo.

“O empezamos a movilizarnos o pasaremos a pertenecer al club, con una cuota inicial de 4, 5 0 6 mil euros para ser socio, más el aumento de la cuota anual de cada amarre”, se lee en un documento que ha empezado a circular por WhatsApp y en el que se anima a los usuarios de Es Portitxol a unirse a la plataforma.

De acuerdo con el acta de la asamblea extraordinaria celebrada el pasado 4 de diciembre en el Club Náutico de Es Portitxol, a la que ha tenido acceso Gaceta Náutica, la APB habría propuesto a esta entidad  “hacerse cargo de la gestión de toda la rada (lo que incluye a los amarristas de gestión directa), con las obras que ello implica y con la condición indispensable de cambiar la ubicación del varadero actual”, a fin de obtener una prórroga de 15 años de su concesión. Su contrato actual expira el 16 de diciembre de 2025, dentro de exactamente once meses.

En esa misma reunión de socios, técnicos de las empresas Fortuny Arquitectos y TYPSA Ingenieros expusieron el proyecto arquitectónico, “detallando las obras a realizar para adecuar las instalaciones a las nuevas necesidades”. Los socios votaron “por mayoría” presentar esta propuesta a la APB y decieron “por unanimidad” abnonar 100 euros por cabeza durante los meses de enero, febrero y marzo de este año para “la gestión del proyecto”.

Vista aérea de la rada de Es Poritxol, en la Bahía de Palma.

A los socios del CNP les interesa, lógicamente, prorrogar su concesión por un periodo de 15 años, hecho que, según la información disponible hasta el momento, estaría supeditado a la absorción de los amarres de gestión directa. Los usuarios de este otro puerto, sin embargo, tienen mucho que perder, ya que las tarifas que abonan a la APB son considerablemente más bajas que las del club y su derecho para la ocupación del espacio público no tiene límite temporal. De hecho, en el puerto de Palma, al que pertenece Es Portitxol, hay socilicitudes sin atender desde hace nueve años. De fructificar el acuerdo, los amarristas de base perderían el privilegio de disfrutar de una plaza “sine die”, pagarían más y deberían abonar -de acuerdo con los estatutos del club- una cuota de entrada para adquirir la condición de socio.

Fuentes de la APB han señalado que, si bien existe la propuesta de unificar todos los amarres para su gestión privada, el proceso se encuentra en una fase muy inicial y no significa que, necesariamente, se lleve a cabo. En un comunicado remitido a sus amarristas, el organismo público que explota los puertos de interés general de las islas afirma desconocer los “detalles específicos” de la propuesta que está elaborando el CNP y dice mantenerse “abierta a evaluar propuestas que mejoren la situación actual de los amarristas de gestión directa”. La nota termina recalcando que “la APB actuará en defensa del interés general y con el objetivo de garantizar la transparencia en el proceso”. La APB no aclara si la idea partió de ella, como dice el club, o si fue al revés.

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