La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural del Govern de las Illes Balears ha establecido nuevas cuotas máximas diarias de captura para la pesca recreativa en aguas interiores del archipiélago. La medida, recogida en una resolución del director general de Pesca, Antoni Maria Grau, publicada en el Boletín Oficial de las Illes Balears (BOIB), "busca garantizar la sostenibilidad de los recursos marinos".
Las nuevas limitaciones afectan a especies de "alto interés biológico y comercial", como la lubina (1 pieza por persona y embarcación), la dorada (2), el dentón (2 por persona y 3 por embarcación) y los meros (1). Estas cuotas fueron debatidas en la Comisión de Cogestión de la Pesca Marítima Recreativa, que reúne a administraciones y actores del sector.
Sin embargo, la medida no ha sido bien recibida por la Plataforma STOP Falsas Reservas, integrada principalmente por pescadores submarinos, que considera que la Comisión de Cogestión no está dando respuesta a las verdaderas inquietudes de este colectivo.
Diego Alcalde, portavoz de la plataforma en Ibiza, ha hablado de un "descontento" generalizado: "Estamos viendo que la actividad recreativa se mira con lupa y, sin embargo, a la pesca profesional siempre se le deja más margen de maniobra". Alcalde también se ha preguntado "en qué sitio queda la fauna marina" si se incentiva la pesca profesional y ha criticado que las mayores restricciones caigan siempre del lado de los recreativos y en particular de los submarinos, de los que ha dicho que se sienten "criminalizados" cuando podrían ser los grandes aliados de la administración como observadores de las profundidades. Y ha puesto como ejemplo el desconocimiento que los biólogos tenían de la presencia de la especie reig en la reserva de Tagomago: "No sabían que estaba allí y tuvimos que decírselo nosotros, que somos quienes la vemos".


