El patrón del yate que arrolló a un joven en Cala Bona declara que no se dio cuenta
La juez que investiga el caso le retira el pasaporte y la licencia para gobernar embarcaciones

La juez que investiga el caso le retira el pasaporte y la licencia para gobernar embarcaciones

Dennis Viehof, patrón alemán del yate implicado en la muerte de Guillem Comamala el pasado verano en Cala Bona, declaró ayer en el Juzgado de Instrucción número 1 de Manacor que no fue consciente del impacto de su lancha con la pequeña embarcación en la que se encontraba la víctima. El investigado, de 35 años, solo respondió a las preguntas de su abogado, Fernando Mateas, y se negó a ser interrogado por la fiscal y por el letrado de la acusación particular, que representa a la familia del joven fallecido.

El accidente ocurrió el 23 de agosto de 2024 en aguas próximas a Cala Bona (Mallorca). Según la investigación de la Guardia Civil, el yate La Luna, patroneado por Viehof, golpeó una pequeña barca en la que Guillem Comamala, de 21 años, pescaba calamares junto a su primo y su tío. El hecho ocurrió hacia las 21.00 horas. El joven cayó al agua y sufrió heridas mortales. La embarcación prosiguió su rumbo sin detenerse. El caso generó una gran repercusión mediática y llevó al Govern balear a promover una normativa que limita la velocidad de las embarcaciones de más de 12 metros de eslora a 10 nudos dentro de una milla de la costa.

Durante el interrogatorio, la fiscal subrayó la conducta previa de Viehof y su entorno en el fondeadero de Cala Agulla, donde un testigo grabó con su móvil cómo un acompañante del investigado embestía con una embarcación auxiliar a otras de silimares características que navegaban por la zona. Este mismo testigo declaró haber visto numerosos vasos y botellas a bordo del yate, aunque no pudo precisar si contenían alcohol. Viehof, por su parte, negó estar ebrio en el momento del accidente y afirmó haber consumido únicamente unas cervezas durante la comida.

La fiscal hizo hincapié en el comportamiento presuntamente incívico de Viehof y sus amigos, y solicitó medidas cautelares contra el investigado. La jueza aceptó la retirada de su pasaporte y de su licencia para gobernar yates, además de prohibirle salir del espacio Schengen.

Durante su comparecencia, Viehof evitó responder a cuestiones relevantes, como la razón por la que retiró el precinto policial de su yate la noche posterior al accidente o por qué, tras conocer la gravedad de lo ocurrido a través de los medios y de la persona encargada del mantenimiento de la embarcación, decidió regresar a su país. Su abogado no le formuló preguntas al respecto.

Días antes de esta declaración, el primo  menor de edad de la víctima aseguró ante la jueza que vio cómo el yate se acercaba y que su tío intentó esquivarlo acelerando el motor fuera borda, sin éxito. Comamala cayó al agua y su cuerpo apareció flotando junto a la linterna frontal que llevaba y con la que habría tratado de advertir de su presencia al yate.

Con la mayoría de testigos ya comparecidos, la instrucción del caso está próxima a concluir, quedando pendiente únicamente la propuesta de pruebas periciales por parte de la defensa.

 

 

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