El consejero de Turismo de Baleares, Jaume Bauzá, ha anunciado hoy, al término del Consell de Govern, una subida del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) que afectará a los pasajeros de cruceros que hagan escala en las islas. A partir de la próxima temporada alta, en los meses de junio, julio y agosto, la tasa se triplicará, pasando de 2 a 6 euros por noche. El objetivo de esta medida es "contener la presión turística" en los periodos de mayor afluencia. Gaceta Náutica ha interpelado a Bauzá sobre el sentido de que los cruceros vean incrementada la ecotasa por encima de los hoteles cuando representan el 8% del total de los turistas de Baleares. El conseller ha respondido que la subida "significativa" se ha decidido "en base al impacto que nos ha indicado la agenda de transición".
Costa también ha presentado otras modificaciones en el ITS, que pasará de dos a cuatro tramos y se eliminará durante enero y febrero. En temporada alta, la tasa subirá entre un 66% y un 200%, dependiendo de la categoría del establecimiento. Además, los residentes que se alojen en hoteles o alojamientos turísticos podrán deducirse hasta 250 euros anuales en la declaración de la renta.
Otra de las medidas anunciadas es la prohibición de nuevas plazas turísticas en viviendas plurifamiliares y el endurecimiento de los requisitos de calidad para la renovación de las existentes. También se incrementará la lucha contra la oferta turística ilegal, con sanciones de hasta 500.000 euros y la exigencia de que los portales de alquiler verifiquen el número de registro de los alojamientos que comercializan. Además, se regulan nuevas zonas saturadas y de reconversión, cuya declaración dependerá de los consells insulares. Estas medidas, según el Govern, buscan garantizar un equilibrio entre la actividad turística y la calidad de vida de los residentes.
Por último, el Govern ha informado de la propuesta de creación de un nuevo impuesto a los vehículos vacacionales, con tarifas de entre 30 y 80 euros en función de las emisiones y del tiempo de circulación en las islas. El vicepresidente balear, Antoni Costa, ha dicho que este nuevo impuesto sólo se tramitará si existe un amplio consenso entre las distintas fuerzas políticas con representación parlamentaria y la sociedad civil, calificando la medida de inédita en Europa. En caso de aprobarse en los términos enunciados por Costa, las compañías navieras serán las encargadas de recaudar el impuesto a los vehículos de uso turístico que se desplacen a Baleares procedentes del continente. "Si no hay consenso, no se tramitará. La finalidad de este impuesto es disuasoria, no recaudatoria", ha declarado el vicepresidente balear.


