El Club Nàutic S’Estanyol, con sus 268 amarres, es una entidad de dimensiones modestas, pero con un firme compromiso con el deporte y la calidad del servicio que ofrece a sus socios y usuarios. Desde su adaptación a la Ley de Puertos de Baleares en 2010, el club ha realizado diversas inversiones para mejorar sus infraestructuras, y ahora afronta una de sus reformas más ambiciosas: la renovación de su dique de abrigo.
La obra, con un presupuesto de 5,1 millones de euros, pretende solucionar los problemas estructurales que han afectado al puerto en los últimos años. Vicent Monerris, presidente del Club Nàutic S’Estanyol, incide en la importancia de esta inversión, que se suma a las mejoras realizadas en la lámina de agua en el momento de la adaptación a la normativa autonómica. Gracias a esas actuaciones, la entidad obtuvo una concesión de 35 años, vigente hasta 2045.
«El dique tenía ya 50 años y estaba bastante deteriorado. Cada temporal provocaba fisuras y levantaba el suelo del muelle», explica Monerris. Para garantizar la seguridad del puerto, se ha autorizado la elevación de la estructura en 90 centímetros, lo que minimizará el impacto de los temporales y reducirá los rebases de agua.
Aunque el proyecto ha experimentado algunos retrasos debido a cambios en la empresa constructora, la previsión es que el nuevo dique pueda estar operativo en febrero o marzo de 2026. «El 31 de mayo detendremos los trabajos para evitar molestias durante la temporada alta y los retomaremos a mediados de septiembre», detalla el presidente.
Una vez finalizada esta obra, el club seguirá trabajando en la mejora de sus instalaciones. Monerris hace hincapié en la necesidad de reforzar la explanada sur, que sufre los efectos de los temporales. «El rompeolas que la protege ha llegado a desprender piedras y el agua genera un río que desemboca en la dársena interior», señala. Medio Ambiente ya ha dado su visto bueno al proyecto básico y el club está ahora pendiente de la respuesta de PortsIB a la propuesta constructiva. Sin embargo, esta actuación deberá esperar a que la entidad se recupere económicamente de la inversión en el dique.
A pesar de estos retos, el Club Nàutic S’Estanyol mantiene una intensa actividad deportiva y social. Con 350 socios de número, otros 350 asociados y una activa comunidad de deportistas, la entidad ha logrado consolidar sus competiciones. «Hemos conseguido un patrocinador, Pink Rocket, para nuestra última regata de vela ligera y estamos potenciando las competiciones de cruceros en colaboración con Sa Ràpita. Nuestros barcos participan en sus rergatas y los suyos en las nuestras. Tenemos una relación de hermandad que redunda en beneficio de los dos clubs», apunta Monerris. Además, destaca la inversión realizada por el concesionario del restaurante, que ha mejorado sus instalaciones y el servicio a socios y clientes.


