Pere Sampol, un político comprometido que apoyó a la náutica
El autor recuerda la calidad humana del dirigente fallecido y su soporte a la industria náutica

El autor recuerda la calidad humana del dirigente fallecido y su soporte a la industria náutica

Durante mi tiempo como dirigente tanto de la patronal de Instalaciones Náuticas ANADE, ahora Marinas de Baleares, como de la Federación de Empresas Náuticas de Baleares (FENIB), tuve la suerte de tratar con Pere Sampol en su condición de Conseller de Economía, Industria e Innovación, Vicepresidente del Gobierno de las Islas Baleares y Senador autonómico por las Illes Balears.

Desde el primer momento, Pere supo ver el componente industrial y turístico de nuestro sector, seguramente por su formación como ingeniero industrial, pero también por su visión de lo que el sector podría aportar a la actividad económica y a su diversificación.

Pere Sampol fue un político comprometido con la cultura, la lengua y el territorio de las Islas Baleares. Su inteligencia y, sobre todo, su calidad humana y su carácter cercano los puso al servicio de los intereses generales de esta tierra, huyendo de maximalismos, desarrollo acciones en ayuda del sector náutico.

Su implicación en la Feria Náutica en los periodos que tenía su responsabilidad política y después en su condición de senador autonómico, impulsando acciones legislativas en favor del sector, como  fue su ayuda en la  defensa de enmiendas en la tramitación de la Ley 48/2003, de 26 de noviembre, de régimen económico y de prestación de servicios en los puertos de interés general, o la moción de instar al Gobierno a promover las modificaciones normativas necesarias para conseguir la armonización fiscal de la industria náutica con los países de nuestro entorno, son algunos ejemplos de ello.

Desgraciadamente, nuestro sistema político de partidos imposibilita poder elegir individual y directamente a los políticos que nos representan y gestionan “la cosa pública”, y así poder conformar una selección de los mejores para dirigir los destinos de esta comunidad. Si así fuera, para mí, Pere sería uno de ellos.

Precisamente Pere Sampol, que trabajó en beneficio de nuestro sector y también apoyó al pequeño comercio y al producto local, experimentó una situación de incomprensión y amargura cuando aquellos a quienes ayudaba luego no le correspondían con el voto.

Las buenas palabras y consideraciones son lo habitual cuando uno fallece. Es conocido que en política “tus enemigos son los tuyos y los demás son contrincantes,” Seguramente estas palabras sacarían una sonrisa franca y leal a Pere.

Pere Sampol no solo era un buen político, sino también una persona de gran calidad humana. Su carácter cercano y su capacidad para escuchar a los demás, su empatía, su disposición para ayudar a quienes lo necesitaban, conectar con las personas, entender sus preocupaciones y buscar soluciones que beneficiaran a la comunidad en su conjunto, definían su persona.

Descansa en paz Pere, y que la tierra te sea leve.

Noticias relacionadas