El nuevo dique flotante de Port Nàutic de Eivissa inicia su traslado desde Alicante
La estructura sustituirá las funciones de abrigo que anteriormente ofrecía el antiguo contradique, proporcionando un mayor rendimiento frente al oleaje

La estructura sustituirá las funciones de abrigo que anteriormente ofrecía el antiguo contradique, proporcionando un mayor rendimiento frente al oleaje

El nuevo dique flotante para el Port Nàutic de Eivissa ha iniciado hoy su traslado a la isla desde Alicante. La operación ha dado comienzo con la inundación controlada de la fosa de ejecución y el dique a empezado a ser remolcado en una operación que se estima durará aproximadamente 48 horas, en función de las condiciones meteorológicas y marítimas.

La estructura sustituirá las funciones de abrigo que anteriormente ofrecía el antiguo contradique, proporcionando un mayor rendimiento frente al oleaje y una mejora sustancial en la calidad de servicio a embarcaciones de pequeña y mediana eslora.

El nuevo dique flotante ha sido diseñado como una estructura monolítica de hormigón de alta densidad, construida íntegramente en seco dentro de una fosa estanca excavada en zona portuaria. Su proceso constructivo responde a estándares de obra civil de gran envergadura, con sistemas de impermeabilización, drenaje, armaduras y control estructural de última generación.

La pieza, de 145 metros de eslora, 8 metros de manga, 2,7 metros de puntal y 2.300 toneladas de peso, ha sido concebida como una plataforma estable, resistente a la agitación interior y adaptable al régimen dinámico de la dársena.

Puertos y Litorales Sostenibles ha desarrollado el proyecto en colaboración con la empresa Neos Maritime Consulting, S.L., siendo la dirección de obra y la ingeniería responsabilidad de los ingenieros Rafael Torres y Juan Carlos Lancha.

Algunas de sus características técnicas más destacadas incluyen el uso de hormigón de muy alta durabilidad, con baja permeabilidad y sin necesidad de mantenimiento intensivo; compartimentos interiores para lastres ajustables, lo que permite modificar el calado operativo según necesidades portuarias y dispositivos de amortiguación del oleaje para reducir las oscilaciones provocadas por ferris y embarcaciones de recreo.

Se trata, en palabras de los reponsables del concesionario Puertos y Litorales Sostenibles, S.L., de un “prodigio de la ingeniería portuaria moderna, en la que cada decisión técnica ha sido guiada por los principios de eficiencia energética, bajo impacto ambiental y servicio público portuario de calidad”.

El traslado del dique flotante desde la península constituye una operación logística y náutica de alta precisión, en la que intervendrán remolcadores especializados, sistemas de fondeo preinstalados y vigilancia técnica permanente.

La estructura será remolcada en un solo cuerpo desde Alicante hasta Eivissa. Una vez en la isla, será fondeada mediante anclajes específicos adaptados al escaso calado disponible en la dársena, y posicionada con exactitud para maximizar su capacidad de abrigo.

Esta solución técnica —la construcción en la península y posterior traslado— fue adoptada como alternativa a la construcción en el propio Puerto de Eivissa, que habría afectado severamente a la operatividad de este. En palabras del informe técnico de la Autoridad Portuaria, esta opción ha permitido evitar una “ocupación inaceptable de las explanadas del puerto comercial”.

La Autoridad Portuaria de Baleares aprobó el pasado 6 de mayo de 2025 una prórroga del plazo de ejecución de las obras hasta el 15 de noviembre de 2025. Esta decisión se tomó a la vista de los informes técnicos y jurídicos que acreditaban que las causas del retraso eran ajenas a Puertos y Litorales Sostenibles, y derivadas de demoras administrativas y fenómenos meteorológicos como la DANA que afectó a la Comunidad Valenciana en octubre de 2024.

Además, Puertos del Estado emitió un informe favorable, valorando que el nuevo diseño cumple plenamente con los requerimientos de seguridad y operatividad exigidos en el pliego de condiciones del concurso público.

Carlos Illa, administrador único de Puertos y Litorales Sostenibles, asegura que “este dique flotante es mucho más que una infraestructura. Es el resultado de un trabajo técnico meticuloso, de una apuesta decidida por la innovación y de una colaboración honesta con la Autoridad Portuaria. A pesar de los obstáculos, el proyecto llega a su fase final sin renunciar a ninguno de sus objetivos iniciales: proteger, ordenar y modernizar la náutica de Eivissa”.

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