«No buscamos sancionar, sino un efecto disuasorio para mejorar la seguridad»
Kiko Villalonga, gerente de la empresa pública Ports de les Illes Balears, asegura que este verano ya funcionará el servicio de vigilancia del litoral

Kiko Villalonga, gerente de la empresa pública Ports de les Illes Balears, asegura que este verano ya funcionará el servicio de vigilancia del litoral

Kiko Villalonga (Palma, 1967) fue nombrado gerente de la empresa pública Ports de les Illes Balears (Ports IB) en febrero del año pasado en sustitución de Jaime Carbonell. Licenciado en Derecho y buen conocedor de la administración tras su labor al frente de la Residencia Reina Sofía de Calanova, había desarrollado gran parte de su trayectoria profesional en el ámbito deportivo antes de asumir el reto de dirigir el ente que gestiona los puertos autonómicos.

Pregunta.– ¿Qué balance de su gestión al frente de Ports IB hasta el momento?

Respuesta.– Creo que positivo. Podemos estar orgullosos de que este año, por primera vez en la historia de Ports IB, se van a ejecutar el 70 por ciento de las obras presupuestadas que se habían proyectado en la anterior legislatura. La clave ha sido separar definitivamente la explotación y el mantenimiento y obras. Al crear un departamento propio para ejecutar los proyectos se evita la saturación. Este alto porcentaje de resolución es un éxito para la administración.

P.– ¿Cuáles son los objetivos principales que se ha marcado para lo que resta de legislatura?

R.– El mayor reto es acabar de implantar el programa Espigón de gestión interna y externa que nos permitirá ganar en agilidad y eficiencia tanto para nuestro propio funcionamiento como de cara al usuario. También está pendiente de aprobación por parte de Función Pública del nuevo organigrama, con el que podremos desarrollar las tres competencias asumidas en esta legislatura:  la explotación del litoral, y su servicio de vigilancia y la gestión de los campos de boyas. Necesitamos más personal y ampliar las oficinas en un local próximo al actual.

P.– ¿Cuándo entrará en funcionamiento el servicio de vigilancia del litoral, qué funciones tendrá, de qué medios dispondrá?

R.– Estamos pendientes de que lleguen las primeras embarcaciones que ya están licitadas y contratadas por dos astilleros portugueses. En un principio, dispondremos de 10 embarcaciones de 7,5 metros de eslora, con 2 motores de 150 caballos exclusivamente de vigilancia: seis estarán en Mallorca, dos en Ibiza y Formentera, y dos en Menorca. Espero que este mes de julio esté operativo el centro de control, desde donde recibirán instrucciones las semirrígidas para la vigilancia del litoral y también las pondremos a disposición de los inspectores de las direcciones generales de otras consellerias o funcionarios de la administración estatal, que podrán levantar actas y sancionar sobre cualquier incidencia que vean en el mar. Esto incluye el incumplimiento de la normativa vigente en cuanto a la protección de la posidonia, traspaso de las zonas de baño, o exceso de velocidad… La idea es contar con un cuerpo propio de inspectores, que ya hemos solicitado a la Conselleria de Función Pública, y aumentar el número de semirrígidas dependiendo de las necesidades. Más que sancionar, lo que buscamos es un efecto disuasorio para mejorar la seguridad. 

P.– ¿Hay ya una fecha para los concursos para los amarres de lista sexta y las rampas?

R.– No se van a licitar todas las rampas, sino sólo las que comparten un uso comercial con privado, que son las más problemáticas. Tenemos la obligación de regular nuestras rampas y de poner orden. No vamos a perjudicar a nadie que tenga su embarcación y quiera disfrutar del mar. No le vamos a quitar ese derecho que ha tenido durante años. Hay rampas en las que no será posible la combinación de uso privado y comercial. En esos casos, siempre va a tener preferencia el uso recreativo de las embarcaciones frente al negocio. Luego regularemos los amarres de lista sexta aunque todavía no hay fecha. Seguramente todo se llevará a cabo el próximo año.

P.– ¿Tienen previsto seguir el modelo de los pantalanes flotantes de Fornells en otros puertos?

R.– Sí, nos gustaría replicar este modelo en otros puertos como Andratx, donde hay suficiente espejo de agua. Pero la tramitación de los informes medioambientales que requieren estos proyectos es tan lenta que seguramente no se pueda inicar el expediente hasta la siguiente legislatura.

P.– ¿Qué se está haciendo para liberar las enormes listas de espera de amarres de gestión directa?

R.– Estamos continuamente trabajando para reducir las listas de espera, pero no es tarea fácil. En 2023, se concedieron 126 amarres. La cifra se incrementó en el siguiente ejercicio a un total de 292 y en lo que va de año ya hemos otorgado 280. Hemos incrementado la documentación requerida, ya que, además de contar con el permiso de navegabilidad al día, hay que pasar la ITV y renovar cada cuatro años. Estamos en conversaciones con TIB Lab, el laboratorio de innovación en tecnologías, para desarrollar un dispositivo que nos permita saber cuántas veces salen las embarcaciones del puerto para evitar que los amarres se conviertan en meros aparcamientos.

P.– ¿Hay planes de nuevos campos de boyas?

R.– En realidad, vamos a ejecutar los proyectos que se iniciaron hace tiempo, si bien para el año que viene habrá cuatro nuevos: Cala d’Hort (25 boyas), Porroig (24), e Illa de l’Aire (21) y Artà. A estos se unirán los nueve que tiene previsto instalar el Gobierno central.

P.– ¿De qué manera se está resolviendo el grave problema de los dragados de los puertos?

R.– Es un gran problema, en efecto, que no tiene una solución fácil. Somos conscientes de ello y nos hemos puesto manos a la obra. En este momento se está redactando una nueva licitación para realizar un estudio general sobre la situación de los dragados en los 43 puertos deportivos de gestión directa e indirecta. No sólo se hará un diagnóstico, sino que trataremos de dar soluciones a la actual problemática, sobre todo en la zona del Levante de Mallorca, donde hay puertos que están en situación límite y pronto no se podrán amarrar ni los barcos.
 

Noticias relacionadas