Encargado por Mateo Zanoguera, propietario de la conocida Ferretería Mateo de Palma, fue botado en 1971 y disfrutado durante décadas como embarcación privada.
Tras el fallecimiento de su primer armador, el "Susana II" atravesó ese momento crítico al que se enfrentan todas las piezas del patrimonio naval. Apareció entonces Alejandro López —mecánico naval, patrón y exyerno del propietario original— decidido a rescatarlo y a recuperar todo su esplendor.
Hoy, el "Susana II" navega de nuevo, inscrito en Lista 6ª y dedicado a salidas tranquilas, excursiones de pesca o buceo, siempre con el respeto que merece una pieza patrimonial.
Alejandro lo cuida con mimo, consciente de que su papel es pasajero: “Yo soy un mero paréntesis en la historia de este barco”.


