La 43ª edición de la Copa del Rey MAPFRE es también la número 25 para Eduardo Florit. El actual capitán de Puerto del Real Club Náutico de Palma (RCNP) comenzó su andadura en la regata en 2000 como marinero y, desde entonces, ha pasado por todos los puestos: contramaestre, capitán de Puerto y responsable del departamento de Mantenimiento. Su visión del evento es la de alguien que ha vivido desde dentro el enorme esfuerzo logístico que supone albergar durante una semana a más de un centenar de barcos de regata en uno de los puertos con mayor demanda del Mediterráneo.
«Para nosotros, la Copa del Rey prácticamente termina cuando empieza la competición. Lo realmente complicado es todo el trabajo previo», afirma Florit. La maniobra de atraque de los participantes comienza semanas antes, con una cuidadosa planificación de espacios y recursos. «Las chicas de Capitanía son las artífices de este Tetris. El personal de Marinería se encarga de realizar los remolques de las embarcaciones de nuestros socios y clientes habituales para despejar los pantalanes, y los buzos revisan todos los fondeos».
Florit destaca la importancia del equipo humano que lidera. El RCNP dispone de una plantilla de 15 marineros divididos en turnos de mañana y tarde, bajo la coordinación de dos contramaestres: «Son mi mano derecha y mi mano izquierda. Llevo muchos años con ellos y tienen un conocimiento profundo de las necesidades del puerto». A esta estructura se suma la sección de buzos, que se ocupa de las tareas subacuáticas, «gente con mucha experiencia que sabe en todo momento lo que tiene que hacer».
Durante los días previos a la regata, los trabajos se intensifican. «Por las mañanas se hacen los remolques y se colocan fondeos. Es una tarea muy dura, especialmente con el calor que hace en estas fechas. Por la tarde, el equipo se vuelca en recibir a los clientes que llegan a los amarres de transeúntes».
Una parte importante del éxito del operativo logístico reside también en la colaboración de los socios del club. Muchos de ellos salen a navegar durante la semana de la regata y ceden voluntariamente su amarre. «Lo tienen asumido: saben que esta es la semana más importante del año para el club. Este año, al coincidir la Copa del Rey con el Campeonato de Europa de ORC, las inscripciones se han disparado, así que incluso hemos ofrecido a algunos socios la posibilidad de sacar el barco del agua para poder atender la demanda», explica Florit. La colaboración se extiende al varadero del RCNP, que ha liberado espacio para facilitar el movimiento de barcos.
Florit se muestra orgulloso del equipo que dirige y de su propio recorrido profesional: «Empecé con 19 años como marinero. En estos 25 años he vivido la evolución de la regata y también la del club. No hay otro evento que nos exija tanto y al mismo tiempo nos una tanto como equipo».


