Lo que empezó como un "aguántame el cubata" entre un grupo de amigos ha terminado en hazaña. Jero Méndez de la Maza y Miki Domenech han cruzado a nado el canal entre la isla de Cabrera y la Colònia de Sant Jordi, cubriendo una distancia de 9,1 millas (17 kilómetros) en 5 horas y 26 minutos, incluyendo avituallamientos cada 45 con un menú digno de cualquier aventura épica: geles, plátanos, isotónico, Red Bull, agua y bocadillos de Nutella.
La salida fue a las 7.30 horas desde la costa de Cabrera, y contaron en todo momento con una neumática de apoyo tripulada por tres personas, encargadas de señalizar su posición y de suministrar la “gasolina” necesaria para mantener el ritmo.
Hay gente para todo
Durante el recorrido, los nadadores compartieron algunos momentos curiosos en sus redes sociales. “Sobre el kilómetro 10 se ha levantado algo de viento y mar, y hemos bajado el ritmo”. Fue en ese punto cuando una embarcación del Servicio Marítimo de la Guardia Civil se acercó creyendo que estaban pescando sin permiso. “En cuanto Jaime les ha dicho que estábamos nadando desde Cabrera, la respuesta ha sido clara: ‘Hay gente para todo’”, relatan.
Banco de medusas
La travesía no estuvo exenta de obstáculos. Al pasar por la Punta de la Conejera, encontraron un banco de medusas: “Las hemos ido sorteando sin picada alguna”. Más adelante, con el sol apretando, decidieron acortar el tiempo entre avituallamientos, y en las últimas millas recurrieron a su “arsenal energético” para un final a ritmo alto, volviendo a nadar a 1:40/100m gracias a la mejora del estado del mar… y al empujón del Red Bull.
Recibidos con sirena en la Platja des Port
La llegada a la Platja des Port fue tan espectacular como merecida. El personal del puerto les recibió con una sirena en señal de asombro, calificando la hazaña como “una locura”. Para Jero Méndez de la Maza no es la primera: ya había cruzado a nado el Estrecho de Gibraltar.


