La entrada en vigor, el pasado 15 de agosto, de la normativa que permite a los propietarios de embarcaciones matriculadas en lista séptima alquilar sus barcos hasta tres meses al año ha abierto una nueva etapa en el mercado náutico español. Hasta ahora, esta posibilidad estaba reservada únicamente a las embarcaciones de lista sexta, dedicadas a uso comercial.
En este contexto surge Lista Séptima, una plataforma digital que se presenta como herramienta clave para facilitar a los armadores particulares el acceso a este nuevo marco legal. La iniciativa apuesta por un modelo de servicio cercano y transparente que simplifica todos los trámites y permite a los propietarios rentabilizar sus embarcaciones de forma legal y sencilla.
El proyecto tiene además una misión clara: democratizar el sector náutico. Ahora, un particular puede comprar un barco y disfrutar de navegar y, al mismo tiempo, cubrir parte de sus costes de mantenimiento alquilándolo. Por el otro lado, los clientes acceden a una oferta mucho más variada y accesible.

Uno de los aspectos diferenciales de Lista Séptima es que asume la gestión integral de los trámites legales y administrativos: seguros, inspecciones técnicas de buques (ITB), solicitud de despacho o entrega de documentación en Capitanía. De este modo, el propietario únicamente debe preocuparse de gestionar las reservas y entregar las llaves el día del alquiler.
La plataforma propone un plan básico de 50 euros que cubre todas las gestiones necesarias para que la embarcación quede lista para el alquiler. Su flota, en constante expansión, abarca desde lanchas motoras y semirrígidas de 5-6 metros hasta veleros de mayor eslora, disponibles en distintos puertos del litoral español. Una oferta que se amplía semana tras semana con nuevas incorporaciones de armadores que apuestan por esta oportunidad.


