La Demarcación de las Illes Balears del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos (CICCP) ha puesto sobre la mesa la necesidad real de crear un grado universitario en la Universitat de les Illes Balears (UIB) dedicado a la Ingeniería Civil, para poder desarrollar posteriormente el máster habilitante en Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos. Todo ello, ante la falta creciente de este perfil profesional, siendo este un sector con tasa de paro nula en las islas.
Según los responsables de la entidad colegial, Baleares demanda profesionales altamente cualificados y con competencias para garantizar la seguridad, la sostenibilidad y la competitividad de sus infraestructuras en términos de calidad y buen servicio. La ingeniería de caminos es una profesión regulada que se despliega íntegramente en el territorio: hay necesidad de profesionales en todos los sectores de gestión (puertos y costas, comunicaciones viarias y ferroviarias, movilidad y transportes, obras hidráulicas y gestión del dominio público, etc.), tanto en el público como en el privado.
La iniciativa, que parte de la demarcación del colegio profesional de las Illes Balears, se apoya en la evidencia de que Baleares, con un peso económico y demográfico muy importante, requiere un marco formativo que prepare a los futuros ingenieros para afrontar retos específicos del entramado insular, de modo que se traduzca en una percepción real del buen servicio de las infraestructuras.
El territorio y sus dotaciones públicas se encuentran inmersos en un proceso de adaptación, y el diseño de las infraestructuras, así como la gestión de las existentes, debe estar a la altura de la sociedad y de la relación de esta con el entorno.
La propuesta, que ya cuenta con respaldos dentro del propio colectivo profesional, subraya varias líneas estratégicas. En primer lugar, la creación del grado permitiría adaptar la oferta educativa a las necesidades reales del territorio, impulsando la mejora de la gestión costera e hidrológica, así como la consecución de una movilidad integral, sostenible y eficiente. En segundo lugar, dotaría a la comunidad de un talento local más arraigado y sensible con el contexto del archipiélago, que reduzca la dependencia de titulaciones no habilitantes generadas en otros centros. Y, lo que es muy importante, fortalecería la investigación aplicada en colaboración con el sector público y privado de las islas.
Desde la Demarcación de Baleares se apunta, además, que disponer de un grado propio podría favorecer la captación de fondos europeos y nacionales para proyectos de modernización de infraestructuras y servicios, resiliencia ante el cambio climático y digitalización de la ingeniería civil.
Por tal motivo, la decana del Colegio de Ingenieros de Baleares, Sara Lobato Rubio, ha anunciado que en breve se mantendrán unas primeras tomas de contacto para tratar el asunto con responsables políticos y gestores de la materia del Govern Balear y de la UIB.
Este proceso debe iniciarse con un riguroso estudio de necesidad, según Sara Lobato Rubio, y así poder marcar, a medio plazo, un punto de inflexión para la ingeniería en Baleares y un relevo generacional que a día de hoy no existe.
Además, Sara Lobato ha manifestado que se apoya en el informe del Consell Economic i Social de les Illes Balears (CES) de necesidades socioeconómicas de implantación de nuevas titulaciones en la UIB, que pone de manifiesto la deficiencia de estudios de la ingeniería de la construcción en la propia universidad, lo que resulta ser un guante para el impulso que desde el colegio se propone, es decir, convertir la demanda de profesionalidad local en una realidad formativa que prepare a las próximas generaciones para diseñar y mantener una red de infraestructuras más seguras, eficientes y de vanguardia, que presten un servicio real.

