Los regatistas participantes en la Mini Transat navegan ya en convoy hacia la isla de La Palma para tomar la salida de la segunda etapa, cuya salida será el próximo 25 de octubre. El grueso de la tropa soltó amarras el martes de diferentes puertos de la Península Ibérica tras dejar atrás la tormenta provocada por el huracán Gabrielle. La organización de la regata decidió la anulación de la primera etapa y este tramo de la prueba se realiza sin tomar los tiempos.
Los más rápidos de la flota de prototipos, Benoît Marie y Alexandre Demange, esperan en Canarias al resto porque lograron escapar de la virulencia de la depresión Gabrielle sin detenerse en puerto.
Hugo Ramón partió de Cascais, donde se había refugiado, y navega a bordo del Cristalmina Majorica con vientos favorables hacia el archipiélago canario. El mallorquín se encuentra a unas 350 millas de la isla de La Palma.
Gran parte de los navegantes han aprovechado la parada forzosa para poner sus barcos a punto. Es el caso, en particular, de Julien Letissier (1069-Frérots Branchet), quien llegó 12 horas por detrás de los líderes de la flota tras realizar una parada técnica en Lorient para reparar su piloto automático defectuoso.
El único regatista que no podrá participar en la segunda etapa será el japonés Hajime Kokumai, cuya embarcación chocó con un OFNI que desgarró por completo la quilla y tuvo que abandonar la embarcación y ser rescatado por un carguero. El resto tiene de margen hasta el 20 de octubre para llegar a Santa Cruz de La Palma y la salida del segundo tramo se dará, tal y como estaba previsto desde el principio, el sábado 25 de octubre a partir de las 13.00 horas.


