Los cánones desbocados que provocan los concursos convocados por la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) no solo afectan al incremento de precios en los amarres, las cafeterías y restaurantes ubicados en primera línea portuaria también están sujetos a esta dinámica.
El alza de precios de la oferta de restauración aleja al cliente local, y los negocios se centran cada vez más en el turismo, ya que a los empresarios no les queda más remedio que repercutir en los platos y las consumiciones estas subidas de los costes.
Una de las cuatro empresas que se han presentado al concurso público para la explotación, en régimen de concesión administrativa, del restaurante Pesquero, ubicado en el muelle de la Lonja del puerto de Palma ha ofrecido un canon de unos 700.000 euros anuales para hacerse con la licitación.
La firma Coliving Puig de Alaró ha propuesto una mejora de 31.846 euros de tasa de ocupación y una mejora a la tasa de actividad de 400.000 euros que sumados a tarifas del pliego de bases del concurso supone una cifra de unos 700.000 euros anuales a pagar a la APB.
Si trasladamos la oferta de Coliving Puig de Alaró a una renta mensual, el alquiler de este local que tiene una de 732,90 m2 (268,2 m2 de edificación y 464,7 m2 de terrazas descubiertas) supondría más de 58.000 euros.
Además de Coliving Puig de Alaró a este concurso se han presentado también las empresas Laguna Gardens, Hospitality Reyes Católicos y Bruc de Mallorca, esta última es la que gestiona actualmente el bar restaurante Pesquero.
La Mesa de Licitación de la APB se reunió ayer para abrir los sobres y conocer las propuestas económicas de este concurso. Ahora será la comisión técnica la que valore los parámetros económicos y el proyecto presentado por cada una de las empresas.

